Estrellas vivientes

Autor: Adhemar Cuellar

sitio web: Mensajes con poder  

 

 

Hay que estar en la oscuridad  para  valorar la luz, los momentos en los que hay corte de energía eléctrica, es una oportunidad para darnos cuenta que es mejor tener luz que vivir en la oscuridad.   

Nuestra vida espiritual necesita de luz, Necesitamos de la luz del mundo, Necesitamos seguir la luz de  Cristo para no caer en la oscuridad (Juan 8,12)

  Hoy quiero dirigir este mensaje a los que todavía tienen en su vida a Cristo la luz del mundo. Quiero recordarles lo que Jesús dijo:   

Ustedes son la luz  de este mundo. Una ciudad  en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón, antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.  Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille  delante de la gente para que, viendo el bien que ustedes hacen todos alaben a su Padre que está en el cielo. (Mateo 5,14-16)

Tres preguntas antes de continuar:

¿Acepta el reto  ser luz para este mundo? 

¿Está escondiendo la luz de Cristo?

¿Se está esforzando por hacer que esta luz  brille delante de la gente?

En la escuela el profesor pregunta a los niños: ¿Qué son las estrellas? 

Un segundo, dos segundos, treinta segundos nadie respondía.  Cuando de pronto un niño da una respuesta que deja asombrado al profesor. El niño respondió:

-Las estrellas son agujeros de la alfombra de Dios, por estos agujeros pasa la  luz.

Con la respuesta de este niño podemos aprender a  cumplir nuestro papel de  iluminar este mundo.  A partir de este momento, tenemos la gran responsabilidad de ser estrellas que brillen en el mundo, tenemos que ser agujeros de la alfombra de Dios, por nuestra vida tiene que pasar la luz de Cristo.

-Hay que ser estrellas que generen luz en el trabajo.

-Hay que ser estrellas  que den luz en el hogar

-Hay que ser estrellas que brillen en la calle, en los parques, en los centros comerciales. Es necesario que nuestras acciones, nuestro caminar, la forma de vestir, nuestra forma de hablar, y nuestra forma de vida en general  testifiquen  que hay algo diferente en nosotros,  esta diferencia hace que seamos estrellas vivientes, alfombras de Dios,  Todos las demás tienen que ver que por los agujeros de nuestro corazón  brilla  la luz de Cristo, luz que brilla   en las tinieblas. Amen