Nuestras fallas

Autor: Sergio Pérez Castañeda, Ensenada

 

En cada uno de nosotros

ha habido una especie

de simpatía  y en algunos

casos hasta de admiración

para algunas actitudes negativas.

 

Sin embargo, no podemos

anclarnos en perennes arrepentimientos,

estas situaciones tuvieron su importancia

pedagógica en el transcurrir de nuestra vida.

 

El Maestro Jesús, dijo, claramente .-

Arrepiéntete y no lo hagas mas, tus pecados

te son perdonados.-

 

Y es que para poder seguir adelante debemos

aceptar su existencia  durante cierto tiempo

en nuestras conductas .

 

Su enseñanza ya pasó,

así que adelante, no les demos mas valor y vida

con nuestros remordimientos.

 

Cuando uno acepta que fue capaz de hacer tal

o cual  cosa, de la que ahora se avergüenza y trata

por todos los medios de olvidar o en otro caso de

ignorar, estamos perdonándonos a nosotros mismos.

 

Hay que asimilarlos como una parte necesaria en

nuestro aprendizaje para poder llegar, donde

nos encontramos en este momento.

 

! Que bueno que para muchos no fue así !

 

Pero aceptemos que en nuestro caso sucedió

y punto.

 

 No convirtamos nuestra vida en una

agonía continua de remordimientos y

subvalorizacion de nuestro amor propio,

por creer que fuimos de lo peor y

lo seguimos siendo.

 

Jesús, trajo un mensaje de esperanza para todos

aquellos que se sentían fuera de la aceptación de

Dios, y lo mas grandioso para todos aquellos que

se sentían poca cosa ante los ojos del Padre,

fue el perdón, un perdón que incluía el de todos

y el de nosotros mismos.

 

Nuestros  pecados o faltas, dejaron de ser una

marca imborrable de aquellos espíritus débiles

que flaqueaban, ahora existía la comprensión,

la bondad, pero sobre todo la aceptación.

 

! Tenemos que aprender a perdonar !

 

Perdonar a todos aquellos que en su debilidad

nos hacen daño.

 

Lograr que nos perdonen aquellos que

lastimamos, con la aplicación de nuestro

sincero arrepentimiento y tratar de no

volverlo hacer ya mas.

 

Y para coronarnos en la aplicación del

perdón, debemos perdonarnos a nosotros mismos.

 

Y para lograrlo debemos recurrir al

hermoso sentimiento del Amor.

 

El     Amor fue  y sigue siendo la

marca de distinción para el perdón.

 

Te invito a que lo hagamos...

Por Amor a la Humanidad

Por amor a nuestros ideales

Por amor a nosotros mismos

Por amor a nuestros Dioses.

 

! No sabes perdonar?

 

No importa, empieza a amar,

que el perdón vendrá por añadidura.