Expulsión 

Autor: Sergio Pérez Castañeda, Ensenada

 

Lentamente y cabizbajos

la pareja se alejaba

del paraíso.

 

Cuando Adán giro su cabeza

se quedo viendo al guardián.

y volviendo a la entrada ,

Se plantó frente a él,   y

con un dedo le detuvo una

lagrima que le corría por

la mejilla.

 

El Ángel dio un paso

hacia atrás y levantó

su espada flamígera.

 

El hombre regreso donde

su compañera le esperaba 

 y emprendieron la marcha .

 

Cuando estos se habían

perdido en la lejanía ,

el ángel bajo su espada

con el rostro bañado en

lagrimas y se quedo

viendo al cielo.

 

! Oh esta bien !

 

Dijo una voz,

que inmediatamente

agregó......

 

!  Ve con ellos pues   !

 

! Y cuídalos  !

 

Y con una amplia

sonrisa y un tenue

rumor de alas, éste

desapareció.

 

Desde entonces

la humanidad

tiene

UN ÁNGEL GUARDIÁN.