El poder del amor

Autor: Rosa Martha Abascal de Arton

 

Yo amo, tu amas, el ama, ella ama, nosotros amamos, ustedes aman, ellas aman… ¿será? Todo mundo dice amar a alguien, dice saber lo que es el amor, dice haberse sentido amado, dice haber transmitido ese amor. Y vuelvo a preguntar… ¿será?

 

En un mundo en el que el individualismo es el centro de la vida, donde el consumir es una prioridad, el ego es un dios , el yo es el monarca y la “tolerancia” es la única regla, es difícil saber amar en plenitud.

 

Un joven en búsqueda de prototipos del amor, prende la TV  y  se encuentra con un anuncio que equipara el Amor con un coche, o prendas íntimas con Amor, o refresco Light con Amor, hasta unos dientes limpios con Amor… entonces con dos gramos de sentido común dice… “estos son anuncias, están tratando de venderme algo, pero en el programa, habrá una visión más objetiva de lo que es el Amor…”

 

En la novela, película, talk show, reallity show o serie, se equipara sexo con Amor, libertinaje con Amor, sensación con Amor, deseo con Amor, infidelidad con Amor, satisfacción con Amor, erotismo con Amor… tampoco hay una respuesta de fondo.

 

Ese joven sale a la calle y en cada espectacular ve un mensaje que trata de equiparar al producto como fuente del Amor, la radio no se queda atrás, y entonces me pregunto, ¿sabrá ese joven Amar de verdad?

 

“¡Estas fuera de onda!” Me dijo una amiga que dice Amar de verdad, cuando me preguntó que era “para mi” el Amor.  Amar ES AMAR , no aplica el “según yo”, pues Amar es lo que es independientemente de cómo cada persona reduzca un acto tan sublime.

 

Amar ES dar TU vida, dando vida a otros, entregarse sin condición a cambio de ver feliz a quien se ama, sin esperar nada de vuelta, amar es negarse a grado extremo por el bien, la verdad, la bondad, la felicidad del ser amado, siendo ésta la única meta y recompensa por alcanzar… Amar es dar la vida, vida espiritual, emocional, psicológica, amar es darse en plenitud, en totalidad.

 

“¡Pero que cursi y que poco real, eso suena a novela del Siglo Antepasado!”… esa es la respuesta de alguien que asegura amar y haber amado en plenitud.

 

El mundo de hoy carece de la fuente de la felicidad y de la vida, carece de un auténtico, fuerte y puro Amor por uno mismo, por la familia, por los amigos, por la Patria, por la profesión, y ni que decir de Dios que está bien guardadito en un cajón donde no incomode. Las consecuencias están a la vista: drogadicción, alcoholismo, suicidio, depresión, odios entre clases sociales, racismo, y un sin fín de manifestaciones más que llevan a situaciones tan extremas como la guerra, el genocidio, el aborto.

 

Jhon Nash, premio Nobel de economía 1994 es un ejemplo palpable de lo que es el auténtico AMOR y los frutos de éste.

 

Desde joven fue un genio, se doctoró en Stanford, se casó con una de sus alumnas, su carácter siempre fue extraño. Conforme su vida fue avanzando llegó a “ver” personas que en la realidad no existían, inventar conspiraciones  y “trabajos clasificados” que no estaban realmente sucediendo. Tenía una esquizofrenia agudísima que lo llevó a poner en peligro la vida de su bebé y su esposa.

 

Ella, una mujer joven, atractiva, aún peligrando su vida decidió quedarse al lado del hombre con el cual se había casado para ayudarlo a salir de esa enfermedad. Ciertamente en la película no se presenta el hecho de que se divorciaron al ser ella superada absolutamente por la situación, pero aún así, decidió apoyar y hacerse cargo de su ex marido como si fuera un  hijo mas para ella.

 

El camino fue largo, tortuoso, lleno de baches, caídas, tropiezos y lágrimas, pero también lleno de esperanza, lucha, fe,  fuerza, perseverancia y Amor en el sentido trascendente, no sentimental del término.

 

Esa mujer, no vio ni lo material, ni lo físico, ni el estatus, ni el placer que pudiera darle Jhon Nash, pues era un hombre pobre, raro, feo, antisociable, torpe, tosco. Esa mujer vio en el un ser humano, digno de ser Amado, y por eso, decidió apoyarlo hasta que Nash logró dominar su mente tras muchos tratamientos, esfuerzo, y trabajo. En 1994 ganó el Premio Nobel de economía.

 

Al recibir el Premio, sus palabras finales fueron dedicadas a su ex esposa, a quien agradeció su apoyo, fuerza, sostén y declaró  que no había poder más grande, ni raciocinio matemático que supere el poder del Amor.

 

Alicia Lorde, le dio vida a Jhon Nash, dándole su vida. Le dio vida profesional, emocional, psicológica, física y económica, a un hombre acabado, cuyo destino, como en la mayoría de las personas que tienen esquizofrenia, era vivir en un hospital o drogado con muchos medicamentos o morir a causa del suicidio (ver la película Mente Brillante con Russel Crowe)

 

Amar es DAR la propia vida para DAR VIDA a quien se ama… Ahora te vuelvo a preguntar, ¿tu amas de verdad?