Introducción

A través de los años siempre ha sido muy importante para mí compartir mi punto de vista y mi propia experiencia de vida con los demás, pues ser comunicador siempre ha sido mi vocación, sin embargo el conocer a Jesús y experimentar su amor y su salvación ha sido un verdadero parte-aguas en mi propia historia. Por tanto es inevitable para mi compartir al ser que se ha convertido en el centro de mi existir.

            Como cualquier joven contemporáneo del tercer milenio, el materialismo, hedonismo e incluso el ateísmo fueron parte de mi vida, hasta que conocí al hombre que cambió mi vida, que me dio su amor incondicional y sin igual, que me ha amado como nadie más lo ha hecho: Jesús, el hijo de Dios, mi señor y mi salvador, aquel que me llevó de regreso a casa de su Padre, que es ahora mi Padre.

            Ser un joven cristiano en el nuevo milenio es un gran reto, pues en un mundo donde a veces las cosas no parecen tener sentido, anunciar a Jesús vivo es todo un reto de vida. Sin embargo, ha sido el Espíritu Santo quien me ha dado la fuerza para continuar en la lucha, y por supuesto ha sido siempre la presencia amorosa de María la que me ha dado aliados, familia y amigos, que han sido mis compañeros en ésta jornada.

            Aunque mi vida siempre ha sido un libro abierto, en donde Dios actúa en todos mis matices, entiéndase en el aspecto familiar, con mis amigos, mi pareja, mi vocación, profesión y apostolado, escribir esta serie de artículos donde puedo compartir la presencia y voluntad de Dios en todos ellos, es para mí un verdadero gusto, pues han sido muchos los involucrados en estas historias y testimonios, al igual que han sido muchos los que me han compartido sus puntos de vista y sus propias experiencias a partir de éstos artículos.

            Tratando siempre de ser sacerdote, profeta y rey, en algunos de éstos escritos anuncio la presencia de Dios y en otros denuncio las injusticias, la falta de amor y exhorto a mis hermanos a tomar acciones para solucionar las situaciones de esta realidad en que vivimos, siempre en la búsqueda de la felicidad, siempre en éste Éxodo contemporáneo que nos ha tocado vivir.

            Por último quiero agradecer a Rene Smith por interesarse en publicar ésta serie de artículos que narran mi camino de regreso a casa, mi Éxodo personal y por supuesto las experiencias que ésta travesía conlleva. De todo corazón espero que éstas pequeñas experiencias también te sirvan a ti que lo estás leyendo para tener un encuentro con Jesús.  

Roberth Phoenix