Alimentar al monstruo
Autora: Graciela De Filippis



"Alimentar al monstruo" y qué cierto no? Cuantas veces alimentamos a 
ese monstruo dentro de cada uno de nosotros. Nuestros pensamientos pueden 
ser claros, luminosos, positivos pero en algunos momentos no lo son. Pero 
eso no viene de afuera, de parte de la otra persona, ese alimento se lo 
brindamos nosotros ¿cuándo? Cuando nos resistimos a dejar ir algo de nuestra
vida y estamos concientes de que nos dañó, o nos generó miedo, preocupación,
dolor... Entonces en lugar de eliminar poco a poco esos trocitos que formaron un mundo que nos hizo daño, seguimos agregando pequeñas porciones minuto a minuto, día a día. Mezcla de obsesión, de culpa, de no ver claro el camino, de sentirnos perturbados o a la deriva... Paso a paso seguimos alimentando a un monstruo que nos devora. Decimos: Me siento morir...


También con dolor expresamos muchas veces nuestros sentimientos 
diciendo "Me consume", "Me agota", " No encuentro la salida"... y es que ese 
monstruo gracias a nosotros creció tanto que es inmenso y nos aplasta...


¿Por qué dejamos que esto ocurra?


¿Por qué cuando somos concientes de esto no frenamos nuestros pensamientos y tratamos de cambiarlos?


Tenemos que modificar ese alimento que día a día nutre nuestro interior, pero optemos por darle la suficiente luz para que nos llene de energía, la mejor calidad para asegurarnos una buena calidad de vida y por sobre todo pongamos en nuestros pensamientos lo mejor, y no lo peor para que nuestro camino sea cada día más agradable.


No luchemos contra aquello que vemos negativo en los demás o en nosotros, destaquemos lo positivo, y hagamos que crezca y poco a poco lo negativo se minimizará.