“LA MEDALLA DE ORO”
Autor: Adhemar Cuellar
1ra corintios 12,31-13,1 “Ustedes, con todo aspiren a los carismas más elevados y yo
quisiera mostrarles un camino que los supera a todos” Aunque hablara todas las
lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta el amor seria como bronce que
resuena campana que retiñe.
Aspiren a los dones mejores nos recuerda Pablo, y el mejor de todos es el amor, hablando de amor,
recuerdo que existe una telenovela que se llama “UN REFUGIO PARA EL AMOR”. Cada uno de
nosotros tiene también un refugio para el amor, y este refugio es nada más y nada menos que nuestro
corazón, este debería ser el lugar donde habite y more el amor por Dios y amor por el prójimo, pero
lamentablemente este refugio para el amor que es nuestro corazón, se convierte en un refugio para el
amor pero amor al dinero, otros corazones se vuelven en refugio para el placer, refugio para el poder,
refugio para el odio, refugio para el orgullo, amor al oro… hablando de oro, hace unos meses se
celebraron las olimpiadas en Londres donde más de 10000 atletas se esforzaron y buscaron la
medalla de oro, estas pesaban alrededor de 472 gramos, de los cuales solo 6 gramos eran oro, lo
demás era plata, en porcentajes seria solo el 1%. De esto aprendemos una frase para aplicar a nuestra
vida: “ No todo lo que brilla es oro
En la vida buscamos el oro, nos esforzamos por conseguirlo. Hay quienes dedican años y años para
tener dinero y comprar casas, autos, creyendo que eso les dará felicidad plena, pero cuando lo
obtienen no están satisfechos, se dan cuenta de que no todo lo que brillaba era oro, eso no era el
100% de la felicidad, resulta que eso solo era el 1%, también los (las) que engañan a su pareja, la
abandonan por irse con una más joven, lo hacen porque creen que ella es el oro, ella es lo mas valioso
pero meses o años mas tarde cuando la joven le pago a él con la misma moneda lo traiciono y también
lo abandono, esta persona se encuentra sola y se da cuenta de que lo que encontró no todo era oro
solo era el 1%. El que pensaba que en el alcohol iba a encontrar la felicidad, el que pensaba que en las
drogas iba a encontrar el placer después de verse en la ruina, en la calle y enfermo se da cuenta de
que no todo lo que brilla es oro, hay joyas que solo nos ofrecen el 1% de felicidad. En fin nos
esforzamos y cometemos el error de ir tras el oro que no es el correcto, buscamos lo que en realidad
no es lo mas valioso.
La verdadera medalla, presea 100% de oro, la encontramos en la cruz, Jesucristo en la cruz ha
obtenido la medalla de oro. En la cruz se enfrentaron por la medalla de oro, el amor vs el odio, la
vida vs la muerte, la luz vs la oscuridad, y al final El amor derroto al odio, la vida venció a la muerte
y por tanto la luz brilla sobre las tinieblas. Cristo es tan misericordioso y bondadoso que quiere
compartir esta medalla, es mas él quiere dártela en este momento, lo único que tienes que hacer es
dirigirse a la cruz, postrarte ante la cruz, doblegarnos ante el crucificado, y por su sangre derramada
y por su infinita misericordia obtener esta medalla. No desaprovechemos la oportunidad de obtener
lo más valioso de la vida la medalla de oro que es el amor.
Imitemos la acción de un atleta que en las pasadas olimpiadas, Londres 2012, gano una de las tres
medallas de oro para su país. Joel Gonzales un Taekondista también lo había hecho por primera vez
en el mundial de Copenhague (2009) en Dinamarca. Marina su mamá conto que en aquella
competición, después de ganar el penúltimo combate, saltó todas las vallas y se acercó a la grada, le
dio un beso y le susurró al oído: " Que sepas mamá que hoy me llevo el oro, no me voy de
aquí sin el oro ".
“No me voy sin el oro” es una frase a poner en práctica en nuestra vida espiritual. Como Atletas de
Cristo, aspiremos todos los días alcanzar esta medalla de oro, que es EL AMOR, medalla de oro que
está disponible por gracia y misericordia Divina, en La Cruz. En este momento meditemos en la Cruz,
contemplemos a Jesucristo muriendo por todos nosotros, su muerte tenía el objetivo de ganar la
MEDALLA DE ORO DE LA VIDA. Medalla de que quiere compartir y entregar a todos los que por
fe se acerquen y la tomen.
Para terminar con emoción y prontitud digámosle a nuestro creador: “No me voy sin el oro
Padre amado de este mundo no nos vamos sin esta medalla del amor. Gracias Padre por este valioso
regalo la medalla de oro: EL AMOR. Medalla de oro que es incorruptible y eterna: “El amor nunca
pasara” (1ra Corintios 13,8) Amen.
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