Reflexión bíblica
“Por sus frutos los reconocerán” (Mt 7, 15-20)

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

Los frutos son las acciones de los hombres, es así como depende de su voluntad, entonces no pueden ser buenos si son productos de su mala voluntad, como no pueden ser malos cuando vienen de la buena voluntad. 

¿Cómo es la nuestra?, es preciso examinar nuestra voluntad, pues se puede ser consagrado o auto convencerse de que se es, pero se puede ser falso, o ser verdadero. 

¿Como es nuestra vida?, es preciso hacerse un análisis, porque no solo son falsos profetas los herejes, sino también aquéllos cuya vida esta lejos de las enseñanzas de Jesucristo, una vida de escasa moralidad o corrupta, pero que es ocultada con el antifaz de la virtud, por eso dijo Jesús “Por sus frutos los reconocerán” 

¿Cómo es nuestra palabra?, es necesario que corresponda a la realidad intima de cada cual, si hablamos con la palabra de Dios, tenemos que hablar también con nuestra vida dedicada lealmente a EL y debe estar exenta de todo tipo de engaño, lo que mostramos, eso debe ser. 

¿Cómo nos reconocerán?, por lo que hacemos, por nuestras obras, no por nuestras palabras. 

Seremos cuidadosos de los falsos profetas y nos preocuparemos de no serlo. 

“Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” 

Hay mucha falsedad por todas partes, debemos cuidarnos de los que son falsos y también de no serlo, especialmente cuidarse de la hipocresía, de aparentar, o de mostrar lo que no somos, porque el verdadero testigo del Señor debe ser absolutamente consecuente, es así como debemos parecer como tal, y presentarnos como tal, pero no solo parecerlo, sino que ser interiormente y esto reflejarlo exteriormente. 

Tal como ese conocido dicho, “se debe ser y parecer”, eso es ser un discípulo autentico. 

La honestidad, la vida en rectitud, el buen proceder, las buenas intenciones, la oración, la piedad, la caridad, la comprensión, la preocupación por los demás, la preocupación por las cosas de Señor, son parte integrante del sabor del buen fruto y de la oveja verdadera, el antónimo de lo anterior, es ser mal fruto y lobo. 

Por comprender todo esto, Gracias Señor