Reflexión bíblica
"Maestro, queremos que nos hagas ver un signo” Mt 12, 38-42
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
Judíos escribas y fariseos, con una engañosa disposición a creer, piden como condición ser testigos de un signo, o señal, esta es condición indispensable para creer, al parecer todo lo que había realizado Jesús les parecía poco, además que esta era una nueva maniobra de fariseísmo que acostumbraba a atacar a Jesús.
Los fariseos, pedían ver algo extraordinario, un milagro fuera de lo común, una manifestación asombrosa y sensacional.
¿No les bastaría, no serian suficientemente convincente las señales que había dado Jesús?
Hoy, aún los hombres parecen insatisfechos con todo lo que se da, y tiene un gran gusto por pedir, incluso, pide cosas desmedidas y con un mundo con una problemática donde la irreverencia es dominante, donde el que puede le falta el respeto a nuestra fe, y la “crisis de la fe”, esta muy presente.
Los cristianos del mundo de hoy, tenemos que considerar un minucioso análisis de lo que esta sucediendo, y no pensemos en milagros asombrosos para demostrar nuestra fe, y dispongámonos a vivir comprometidamente con nuestra fe, dando testimonio con nuestra actitud de vida, para que sirva de ejemplo a ese tipo de personas de hoy y que en aquel tiempo Jesús responde: "Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás” Esta respuesta va a los jefes del pueblo, escribas y fariseos de ese entonces, ¿a quien se la dirigimos hoy?
El "signo de Jonás" que propone Jesús a sus adversarios no puede limitarse al hecho de haber permanecido como muerto en el vientre del pez durante tres días y tres noches, sino al haber salido con vida, Jesús no les quiso dar otra prueba, es decir su propia resurrección, que sería la prueba divina, algo que nadie podría falsear o imitar.
Entonces, en el mundo de hoy, ¿le pedimos otra prueba?
Cristo resucito, y en consecuencia ahora vive en los cristianos, y es eso lo que nos pide el Cristo, que le demostremos al mundo no creyente prueba de que el ha resucitado y que vive en nosotros, para nosotros y por nosotros.
Nosotros tenemos que salir al mundo a demostrar que Jesús vive en nosotros, con ejemplo y testimonio de vida cristiana, a fin de que ellos acepten a Jesucristo que nos da razón de ser.
Los fariseos no tenían excusas y nosotros tampoco, hemos recibido muchas bondades del Señor y tenemos los medios que nos da la gracia, hemos sido llamados, tenemos el bautismo, Jesús nos ha comprometido personalmente, y nuestra conversión será el milagro que esperan de nosotros para que ellos tomen el camino de Jesucristo Nuestro Señor.
Por comprender todo esto, Gracias Señor