Reflexión bíblica

"Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto” Jn 12, 24-26

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”, En esta ocasión, Jesús por medio de esta metáfora, nos anuncia su glorificación por su propia muerte por medio de la comparación con el grano de trigo, con lo cual nos hace ver que su muerte no será un fracaso, al contrario será los que nos permitirá una vida nueva. 

Jesús es un hombre sencillo para comunicarse con los suyos, y emplea un lenguaje que no difícil de entender y los hace con metáforas de la vida ordinaria como en este caso de la semilla del trigo, todo campesino sabe muy bien que al sembrar el grano en la buena tierra, este muere, esto es, se pudre, pero como consecuencia de esto de el surge una nueva planta que crece y luego bien regada da muchos granos más, y su siembra resultaría un verdadero fracaso si el grano no muriera.

Es así como no sirve un grano de trigo sin germinar, pero la germinación de vida supone entrar él mismo en la muerte, como la muerte de Jesucristo y de los que estamos unidos a Él por la fe y el Bautismo, es como la muerte del grano de trigo y de esa muerte nace Vida Nueva. Para seguir a Cristo, no podemos evitar la cruz, si lo hiciéramos, estaríamos siendo como el grano sin germinar.

Jesús nos invita a seguirle y nos pide siempre entrega total. Nos invita a tener una actitud de confianza completa y sin reservas a la salvación del reinado de Dios, siguiendo a Cristo perderemos muchas cosas superfluas de esta sociedad, pero se convertirán en ganancia en fuente de vida. Jesús siempre nos pide una entrega radical y nos pide una vida sin egoísmo y sin pensar en asegurar nuestra propia existencia, tenemos que olvidarnos por completo de si mismo, como el lo hizo y sin palabra, el lo hizo con su vida en la cruz.

El Evangelio siempre nos pide un cambio y un compromiso, si miramos como está la sociedad hoy día, donde cada vez hay menos interés por los valores, nos preguntamos ¿Qué frutos se pueden esperar con esta forma de vida?, para dar buenos frutos, hace falta entregarse como semilla, hace falta comprometerse por lo que uno cree, entonces si queremos dar fruto, debemos ser capaces de darnos, de entregarnos, de morir por aquello que estamos convencidos que es bueno.

A los cristianos se nos exige renunciar a nosotros mismo, renunciar a nosotros mismos en el servicio. “Servir” y “seguir”, son dos palabras que se usan frecuentemente para decir que somos cristianos: se sirve al Señor y se sigue al Señor y si seguimos a Cristo en todo momento y en todas las circunstancia, muriendo con Cristo, también seremos glorificados con Él.

Hoy es el día del diaconado, palabra que viene de la raíz griega servicio. El ejemplo del Diácono San Lorenzo, caído en la tierra como semilla dispuesta a dar abundante fruto, suscite en la Iglesia a muchos jóvenes dispuestos a servir a los pobres. Debemos mostrar nuestro reconocimiento a estos amigos de Dios (santos y santas) haciendo que las obras de caridad como Iglesia que somos sean verdaderas obras de liberación cristiana.

Por comprender todo esto, Gracias Señor.