Reflexión bíblica

“Le rogaron que se fuera de su territorio”  Mt 8, 28-34

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

<<cuando Jesús llegó a la otra orilla del lago, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino>> 

Siempre hay temor de acercarse a los cementerio, se le teme a los muertos, como si las almas anduvieran errantes paseándose libremente, ¿por que no pensar mejor que el alma de los buenos esta en manos de Dios?, ¿Por qué no pensar que las almas de los pecadores, no habitan este mundo?, siendo la maldad, morada del demonio, la que le hace daño al alma, no podemos pensar que esta ayude a lo que le hace mal.

<<Y comenzaron a gritar: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?" 

¿Así los demonios, viendo que el Señor se hallaba de repente en la tierra creyeron que había venido a juzgarlos?, 

<<A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo. Los demonios suplicaron a Jesús: "Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara". Él les dijo: "Vayan". Ellos salieron y entraron en los cerdos: éstos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron>>.

Cuanto disfruta la maldad mientras no sea sorprendida por la justicia, e incluso, hace alarde y ostentación de fuerza cuando actúa libremente, pero en manos de la justicia y la verdad suplica porque conoce el castigo.

<<Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio>>

¿Por qué la gente huye?, por lo general es por el deseo de apartarse deprisa de lo que se considera molesto o perjudicial, para evitar un daño, un disgusto o una molestia 


¿Cuando sentimos temor y cuando sentimos miedo?, pareciera que es lo mismo una cosa que otra, sin embargo no es así, el temor esta siempre en la mente, a modo de ejemplo, cuando sentimos inquietud, especialmente cuando estamos desprotegidos, el temor nos impide acercarnos a lo que consideramos que puede ser dañino, arriesgado o peligroso, esto es una cierta sospecha o un recelo de lo que podría suceder mas adelante, en cambio el miedo pasa por nuestro cuerpo, es esa sensación angustiosa que sentimos a causa de la presencia, la amenaza o de la simple suposición del riesgo o del mal.

Talvez no sea fácil comprender este Evangelio, donde Jesús derrota esos poderes que luchan contra el Reino de Dios, aún más, ¿como comprender a esos cuidadores que asombrados temieron la presencia del Señor Jesús y que luego huyeron?, de todas maneras, es mejor confiar en Jesucristo, en su protección que temer al demonio y mientras permanezcamos junto al Señor, no seremos tentados en nuestras fuerzas.

Sepamos ver en la presencia del Señor Jesús, a el Salvador, a nuestro Redentor.

Démonos cuenta cuando parece molesta la presencia de Jesús, en que ocasión de nuestras vidas, seguramente cuando la tenemos demasiada cómoda, cuando por la presencia de El, tenemos que darnos al que lo necesite en desmedro de lo nuestro, nos estorba la presencia de Jesús cuando tenemos que enfrentar nuestro egoísmo, especialmente para que no nos haga ver como somos frente los mas necesitados.

En efecto, para muchos, Jesús es una complicación porque estamos obligados a actuar bajo el bien.

Pero para nosotros, lo más hermoso es vivir en compañía del Señor, le pedimos que no se aleje y que se quede con nosotros, porque sin El nada somos y nada podemos esperar y para eso estamos dispuestos a todo, dispuestos a ser desprendidos porque nada es digno de El, pues es Jesús la mayor riqueza y la mayor alegría a la que podemos aspirar. 

Así nosotros suplicamos, quédate con nosotros Jesús, para que puedas santificarnos y para que nos ayudes a cumplir con la voluntad de Nuestro Padre

Por comprender todo esto, Gracias Señor