-
Lc. 1, 5-25 No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada.
Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de
Juan”
-
Lc 1, 26-38
«¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».
-
Lc 1, 26-38.
"He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra"
-
Lc 1, 39-56
Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador
-
Lc 1, 39-45
“¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”
-
Lc 1, 39-45 “¡Tú eres bendita entre todas las
mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”
-
Lc 1, 39-56
Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador
-
Lc 1,
46-55” “Mi alma canta la grandeza del Señor”
-
Lc 1, 57-66 “Su nombre es Juan”
-
Lc 1, 57-66.80.
“En
ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a
Dios”
-
Lc 1, 57-66.80
"Su nombre es Juan"
-
Lc 1, 57-66
“«Su nombre es Juan»”
-
Lc 1, 67-79
“««Bendito sea el Señor»»”
-
Lc 2, 1-7,
Jesús Nace en Belén
-
Lc
2, 1-14. Hoy nos
ha nacido el Salvador
-
Lc 2, 1-14: "Gloria a Dios en las al;turas y en la tierra
paz a los hombres en quienes El se complace"
-
Lc 2, 16-21
“Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón”
-
Lc 2, 22-35 “«Todo varón primogénito será consagrado al señor»”
-
Lc 2, 22-40
«"Todo varón primogénito será consagrado al Señor".»
-
Lc 2, 22-36-40
“« Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a dios.»”
-
Lc 2, 33-35
“y a ti misma una espada te atravesará el corazón” Lc 2, 33-35
-
Lc
2, 41-51 “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo
ocuparme de los asuntos de mi Padre?”
-
Lc 3, 15-16.21-22
“Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco”
-
Lc 4, 14-22a “«El espíritu del señor está sobre mí»”
-
Lc 4,
16-30
“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena noticia”
-
Lc 4, 24-30
"Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra”
-
Lc 4,
31-37. ¿Qué tiene su palabra?
-
Lc 4, 31-37
"¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
-
Lc 4,
38-44. "También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado”
-
LC 4, 38-44
Al
atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas
dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno
de ellos, los sanaba”
-
Lc 5,
1-11. "No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres"
-
Lc 5, 1-11
"Navega mar adentro, y echen las redes".
-
Lc 5, 12-16 “«Lo quiero, queda purificado»”
-
Lc 5, 17-26
“Hombre, tus pecados te son perdonados”
-
Lc 5, 17-26 “Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder para perdonar los pecados”
-
Lc 5, 27-32
"Sigueme”
-
Lc 5,
33-39 " El vino nuevo se pone en odres nuevos "
-
Lc 5, 33-39
"Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: el añejo es mejor".
-
Lc 6, 1-5
"El Hijo del hombre es dueño del sábado"
-
Lc 6,
1-15. "El Hijo del hombre es dueño del sábado"
-
Lc 6,
6-11 “¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?"
-
Lc 6, 6-11
“¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?"
-
Lc 6,
12-19 “Llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos”
-
Lc 6,
12-19
“Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios”
-
Lc 6,
20-26 “Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios”
-
Lc
6, 20-26 “¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
-
Lc 6,
27-36 “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian”
-
Lc 6, 36-38 “Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso”
-
Lc 6,
37-42 “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?”
-
Lc 6, 37-42 "No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados”
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Lc 6, 43-49 "El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón”
-
Lc 6,
43-49 “El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón”
-
Lc 7, 1-10 “Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande”
-
Lc 7,
1-10 “Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará”
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Lc 7,
11-17 "Joven, yo te lo mando: Levántate"
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Lc 7, 11-17 “Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: «No llores».
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Lc 7, 19-23 “¡Y feliz aquél para quien yo no sea motivo de tropiezo!”
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Lc 7, 19-23
“Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído”
-
Lc 7, 24-30 “Les aseguro que sí, y más que un profeta”
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Lc. 7, 24-30 “Yo les digo que no hay nadie más grande que Juan entre todos los que han nacido de una mujer”
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Lc 7,
31-35 “Tocamos la flauta y no han bailado; entonamos canciones tristes y no han llorado”
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Lc 7, 36-50
“Jesús le dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado; vete en paz»
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Lc 7,
36-50 "Tus pecados te son perdonados"
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Lc 8,
1-3 “La Buena Noticia del Reino de Dios”
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Lc 8,
1-3 “Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes”
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Lc 8,
4-15 “los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia”.
-
Lc 8, 4-15 “los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia”.
-
Lc 8, 16-18
“Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado”
-
Lc 8,
16-18 “Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado”
-
Lc 8, 19-21 “«Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica»
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Lc 9, 1-6
Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
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Lc 9, 7-9
“¿quién es éste del que oigo decir semejantes cosas?”
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Lc 9, 7-9
“A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién es entonces éste, de quien oigo semejantes cosas?
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Lc 9, 18-22 “El les preguntó: Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?
-
Lc 9,
18-22 "¿Quién dice la gente que soy yo?".
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Lc 9, 22-25 "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga”
-
Lc 9, 28b-36
"Éste
es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo"
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Lc 9, 43b-45 "Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres".
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Lc 9, 46-50 "El que recibe a este niño en mi Nombre me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe a Aquel que me envió”
-
Lc 9, 46-50 "El que recibe a este niño en mi Nombre me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe a Aquel que me envió”
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Lc 9, 51-56 “Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.”
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Lc 9, 51-56 "«Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?» Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió.
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Lc
9, 51-52.
Cristo necesita valientes
que le sigan por amor a El, para llegar hasta la Cruz
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Lc 9, 51-62
A otro dijo
"Sígueme"
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Lc 9, 57- 62
"«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve y anuncia el Reino de Dios»
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Lc 10, 1-12 "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”
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Lc 10,
1-9 "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos”
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Lc 10, 1-12
"La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos”
-
Lc 10, 1-12
"La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos”
-
Lc 10,
13-16 "El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió.”
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Lc 10,
17-24 " Alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo”
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Lc 10, 17-24 “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla”
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Lc 10, 21-24 “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las ha dado a conocer a los sencillos”
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Lc 10,
25-37 "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo".
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Lc 10, 25-37
“Entonces Jesús le dijo: «Anda y haz tú lo mismo»
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Lc 10,
38-42 “Y sin embargo, una sola cosa es necesaria”
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Lc 10, 38-42 “«Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará».Lc 10, 38-42
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Lc 11,
1-4 "Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos"
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Lc 11, 1-4
"Señor, enséñanos a orar"
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Lucas 11, 5-13
Pedid y se os dará”
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Lc 11, 5-13
"Pidan y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen y se les abrirá. Señor, enséñanos a orar"
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Lc 11, 14-23
"Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes."
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Lc 11, 15-26 “El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama.”
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Lc 11, 15-26
“El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama.”
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Lc 11, 27-28
“Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”
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Lc 11,
27-28 “ «¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!» «Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica».
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Lc 11,
29-32 “Porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás".
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Lc 11, 29-32 “También el Hijo del hombre lo será para esta generación ”
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Lc 11, 29-32 “La gente de este tiempo es una gente perversa”
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Lc 11,
37-41 "Den limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio"
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Lc 11, 37- 41 «Ustedes, los fariseos, limpian por fuera el vaso y el plato, mientras por dentro están llenos de robos y maldades. ¡Insensatos!
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Lc 11, 42-46 ««¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios!
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Lc 11,
43-46 "¡Ay de ustedes”
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Lc 11, 47-54
¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso».
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Lc 11,
47-54 "¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado!”
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Lc 12, 1-7
¡Cuídense de la levadura de los fariseos, es decir, de la hipocresía!.
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Lc 12, 1-7 “No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido.”
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Lc 12,
8-12 “Les aseguro que aquél que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios.”
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Lc 12, 13-21
“¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?”
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Lc 12, 35-38 "¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!”
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Lc 12, 39-48.
“Al que se le dio mucho se le pedirá mucho”
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Lc 12, 39-48 “Al que mucho se le da, se le exigirá mucho; y al que mucho se le confía, se le exigirá mucho más”.
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Lc 12, 49-53
¡He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!
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Lc 12, 54-59
Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente?
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Lc 13, 1-9 ¡ Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono para ver si da fruto; si no, el año que viene la cortaré”.
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Lc 13, 10-17 «Mujer, quedas libre de tu enfermedad».
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Lc 13, 18-21 ¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?
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Lc 13, 22-30"
Traten de entrar por la puerta estrecha”.
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Lc 14, 1.7-11 “Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado"
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Lc 14, 1.7-11
“Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado"
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Lc 14, 1-16
"¿Está permitido sanar en sábado o no?"
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Lc 14,12-14
“Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso”
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Lc 14,15-24 “Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios”
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Lc14, 25-33 "El que no renuncie a todos sus bienes no puede ser mi discípulo"
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Lc 14,25-33 “Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes no puede ser mi discípulo”
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Lc 15, 1-3. 11b-32 "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo"
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Lc 15,1-10
Yo les aseguro que así también se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente»
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Lc
15, 3-7. “Habrá más alegría en el cielo por un solo
pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no
necesitan convertirse”
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Lc 16, 1-8 “Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz”
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Lc 16, 9-15 "Dios conoce sus corazones”
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Lc 16, 9-15
“"Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus
corazones”
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Lc 16, 19-31
“"Ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento?"”
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Lc 17 1- 6:
“Si tu hermano te ofende, trata de corregirlo; y si se arrepiente, perdónalo” Lc 17 1- 6
-
Lc 17, 1-6
“Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo”
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Lc 17,
20-25 “«¿Cuándo llegará el Reino de Dios?»
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Lc 17, 7-10 “No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer”
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Lc 17, 11-19 "Levántate y vete, tu fe te ha salvado".
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Lc 17, 20-25 “Porque el Reino de Dios está entre ustedes”
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Lc 17, 26-37 “El que trate de salvar su vida la perderá; y el que la pierda la conservará.”
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Lc 17, 26-37
“Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del hombre”
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Lc 18, 1-8
“Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?"
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Lc 18, 1-8
“Dios hará justicia a sus elegidos que claman a él”
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Lc 18, 1-8: “Orar siempre sin desanimarse”
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Lc 18, 9-14
“Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado”
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Lc 18, 35-43 "¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!"
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Lc 18, 35-43
“¿Qué quieres que haga por ti? El le contestó: Señor, que vea.
Jesús le dijo: Recobra la vista; tu fe te ha curado
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Lc 19, 1-10 "Hoy ha llegado la salvación a esta casa”
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Lc 19, 1-10
“el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se les había perdido”
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Lc 19, 11-28
“Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene”.
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Lc 19, 11-28 “les entregó estas monedas de mucho valor a cada uno, diciéndoles que las háganlas producir hasta que El vuelva”
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Lc 19, 41-44
“¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz!”
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Lc 19, 41-44 “Si comprendieras lo que puede conducirte a la paz”
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Lc 19, 45-48
«Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones»
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Lc 19, 45-48 “Ustedes han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones”
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Lc 20, 27-40 " Porque Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes ”
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Lc 20, 27-40 “Porque Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes ”
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Lc 21, 1-4 “Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie”
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Lc 21, 1-4
“Yo les aseguro que esa pobre viuda ha dado más que todos. Porque éstos dan a Dios de lo que les sobra; pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.
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Lc 21, 5-11 “Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido.
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Lc
21, 5-11.
Entonces le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?”
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Lc 21, 10-19
“Gracias a la constancia salvarán sus vidas.”
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Lc 21, 20-28 “Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.”
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Lc 21, 20-28 “Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad”
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Lc
21,29-33,
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no
pasarán.
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Lc 21, 34-36 “Estén prevenidos y oren incesantemente”
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Lc 21, 34-36
“Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer ante el Hijo del Hombre”
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Lc 24, 1-12. “¿Por
qué buscan entre los muertos al que está vivo?
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Lc 22, 14-20
Esto es mi Cuerpo que va a ser entregado por ustedes; hagan esto en recuerdo mío
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Lc 24, 13-35
¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!
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Lc 24, 35-48
"La paz esté con ustedes"