Reflexión bíblica

“He bajado del Cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado” Jn 6,30-35

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

 

Nuevamente, como en muchos Evangelios, se repite esta expresión que nos entrega Jesús, “La voluntad del Padre”, Jesús no pide que creamos en el Hijo que Él envió.

¿Cuándo creer?, en todo momento, los buenos y los difíciles, los alegres y lo dolorosos.

Jesús al orar en el huerto concluye “que no se haga mi voluntad sino la tuya” (Mt 26,39), “Que se haga tu voluntad” (v.42) “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió” Jn, 4-34. 

La voluntad del Padre es: realícese plenamente nuestra salvación en Cristo Jesús. Así es, el Padre envía a su Hijo al mundo para que Él sea nuestro Camino, Verdad y Vida.

“Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo”.

“Padre Bueno, danos fuerza y amor para no desfallecer en la invitación al mundo a mirar a tu Hijo, y que, viendo al Hijo, descubran la grandeza de tu bondad y misericordia”.