Reflexión bíblica

“En ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios” (Lc 1, 57-66.80)

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

Zacarías el Padre de Juan Bautista, se encontraba mudo y sordo, entonces Isabel había decidido llamar a su hijo recién nacido Juan, y le preguntaron por señas a su esposo que nombre quería para su hijo, luego de escribir en una pizarra Zacarías recupero el habla. 

Una vez escrito esto, Zacarías rompió el silencio, con razón se activo en seguida su lengua, era absurdo que siguiera así después, no era el quien le ponía el nombre, sino que ya lo había recibido de Dios. Sus labios estaban cerrados por la incredulidad, ahora debía ser abierto por la fe. 

Creamos, no perdamos la esperanza, tengamos fe también nosotros, para que nuestros labios no se enmudezcan con la incredulidad, tal como lo hizo Zacarías, para bendecir a Dios, tenemos motivos suficientes para alabar al Señor, la mano de El, nos bendice con su gracia, abramos los labios para cantar alabanzas y dar gracias al Señor. 

Por comprender todo esto, Gracias Señor