Reflexión bíblica
“Él se levantó y lo siguió” Mt 9, 19-13
<<Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.>>
Para los Judíos de aquel entonces, era más bien despreciable el trabajo de Mateo como recaudador de impuestos, sin embargo Jesús se detiene ante la mesa de cobrador de Impuestos, conocido también como Leví, y le mira con afecto, el “sígueme” de Jesús, no solo le llega a los oídos a Mateo, le llega justamente a donde van las palabras de Cristo, al corazón.
Igual que a nosotros, Jesús se detiene a mirarnos con afecto, y también nos habla a nuestro corazón, su suave voz es además una insistencia permanente en nuestra conciencia, voz que nos invita a seguirlo, aceptarlo y a la cual debemos guardar fidelidad.
Mateo se levanto y lo siguió, pero dejándolo todo, condición indispensable para seguir a Jesús, lo sigue además con sinceridad, es así, como el Señor elige los sentimientos interiores del hombre, no por lo exterior o lo que se aparenta.