Reflexión bíblica

« Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer » Mc 3, 20-21 

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

 

Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer. Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: “Es un exaltado”.

Este breve pasaje es propio de san Marcos, se dice que la situación histórica precisa no es posible fijarla. Dice el relato que “regreso a la casa”, probablemente, es la casa de Pedro en Cafarnaúm (Mc 2:1). Su presencia se divulgó en la ciudad, y el concurso fue tan numeroso y asiduo, que no les dejaba tiempo para atender a la comida, El rumor de su presencia y de este movimiento llegó a los suyos. Y fueron a buscarle, para llevárselo con ellos, pues se decía: “Es un exaltado”. O “Está fuera de sí.”

Lo que se decía de El es literalmente: que “está fuera de sí” Este verbo usado aquí significa en otros pasajes de Marcos el estar fuera de sí por admiración, sorpresa o entusiasmo ante algo (Mc 2:12; 5:42; 6:51). La actividad apostólica de Cristo y su celo por enseñar a las gentes, que se agolpaban ante El, y por hacerles favores, no les dejaba ni tiempo para “comer.” 

Se diría, al modo humano, que era un exceso de apostolado; pero ésta era su misión (Jn 4:31-34). Sus familiares vienen para influir en El y forzarle a venir con ellos: literalmente, vienen para “apoderarse de El” La noticia de esta enorme actividad apostólica de Cristo, y también la doctrina que exponía, como sucedió en otras ocasiones (Jn 10:19-21), acaso exagerada y deformada por el rumor popular, llega a los suyos a Nazaret, mejor que en el mismo Cafarnaúm, insistentemente, y, temiendo por su salud, van a Cafarnaúm (Mc 2:1) a influir en El y a forzarle a venir con ellos y tomar algún descanso (Mc 6:30).

Sin exagerar, el relato tiene algo de tristeza, Jesús regresa a casa y sus parientes están incomodo por la fama de Jesús y no se muestran alegres por la visita, y lo fuerza a salir, como para que no sigan hablándole a las gentes.

Nos siempre somos bien comprendidos por nuestros mas cercanos, esto es algo de lamentar. Sucede en ocasiones, que nuestros propios familiares no entienden por que somos de tal forma. También ocurre, que nuestros seres queridos se avergûenzan de nosotros como parientes. 

En este relato, los parientes de Jesús, llegaron a pensar que Jesús, había perdido el juicio, todo esto por la mucha actividad que tenía, por eso dice que ni siquiera podía comer. Entonces quisieron motivarle a que no se entregara tanto a su tarea. Constatamos entonces que su propia familia, aún no entendía que el Señor Jesús había venido justamente para entregarse por entero a la tarea apostólica, y tenia que estar dedicado a su misión salvadora.

A mucho de nosotros, nos sucede que nos llaman exagerado porque nos encanta dedicarnos todo el tiempo posible a nuestro apostolado. Sin embargo es bueno considerar que debemos también darle tiempo a nuestra familia, porque sucede que por tratar de iluminar con la luz de la fe a otros que no son nuestros familiares, estamos dejando a oscuras y sin resplandor a nuestro hogar. Entonces no debemos Descuidar nuestra importante preocupación por ejercer nuestro apostolado en nuestro propio hogar.

Jesús era un exagerado de amor por los hombres, el quería que todos se salvasen a El le importaba mucho la gente, y muchos querían salvarse y ni siquiera le dejaban tiempo y los que no comprendían sus sapientísimas palabras que oían, creían que había hablado como un exaltado. Sin embargo El nunca dejo su tarea salvadora y por nosotros todo lo entrego, suficiente motivación para entregar todo el tiempo que podamos a ser como El.