Gran Hermano

Autor: Rafael Ángel Marañón 

 

 

Existe la propensión de los medios de comunicación así como de la opinión general de que el concepto Gran Hermano de Orwell es algo novelesco, y si tiene alguna relación o concomitancia con lo que pueda ser el pensamiento cristiano del anticristo, es tomado como imposibilidad real y como una especie de folklore.

Bendita ignorancia que lleva a tantas gentes a la bendita perdición: como el pájaro que se apresura a la red y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su corazón. (Proverbios 7:23)

Los llamados derechistas, con su supuesto estrecho concepto de que las gentes simples y pobres han nacido para servirles, hasta los llamados progresistas que, con el pretexto de redimir a las gentes, se sitúan en un nivel similar al de los prepotentes "capitalistas". Todos tienen el mismo afán dominador, y todos quieren imponer sus ideas a los demás. Son mandamases, o aspiran a serlo.

Solo Cristo salva y libera. Porque el Señor es el espíritu y donde está el espíritu del Señor, allí hay libertad. (2ª Corintios 3:17 La escatología cristiana que se basa en los postulados de la fe, y no en la delirante imaginación de las diferentes versiones de los llamados "últimos tiempos"; tiene por cierto una venida del reino de Dios,  aunque completamente distinta (es revelación a la Iglesia), de las calenturientas elucubraciones de los profetas, que fallan una y otra vez en sus científicas o reveladas "verdades".

No podemos decir que estudiar los tiempos y la evolución de los sucesos, sea algo malo en sí. Únicamente que, cuando por motivos no tan altruistas como se pregonan, se pretende encajar todo en una sola "teoría", es cuando se falla estrepitosamente como la historia lo ha demostrado.

Que Cristo ha de reinar solemnemente, es una verdad sin ninguna fisura. Que estos tiempos son solo conocimiento del Padre en su sola potestad, lo dijo el mismo Jesús a pesar de ser quien era, y estando tan cerca del conocimiento pleno; a Él le bastaba saber que estas cosas estaban en manos de su Padre, en una absoluta confianza. No os corresponde a vosotros conocer los hechos o las sazones (Hechos 1:7)

Parece bastante claro. Lo demás, tiene su razón y cabida como intentos de descubrir pistas,  pero sabiendo que es algo que no está a nuestro alcance. Dicen algunos que el anticristo será un hombre poderosísimo, otros que son las características de los tiempos, y otros dicen mil cosas distintas al respecto.

Ahora hay unos medios técnicos, que hacen que se pueda pensar, casi legítimamente, que pueden ser los últimos. Y como la mentalidad de las masas es de lo más ramplón que se pueda imaginar, la confusión y la interdependencia internacional invitan a pensar que este advenimiento (del anticristo), sea cosa próxima en el tiempo.

Podemos decir que los distintos caminos concluyen en este advenimiento, aunque realmente un milenio antes también se tenía por cierto que en el año mil se produciría el evento. El dos mil pasó y aquí seguimos. Por tanto, lo único que se hace patente es que, política y socialmente, caminamos hacia una destrucción de todo lo que tenga trazas de cristianismo.

Es en suma todo lo contrario al reino de Dios, y del nuevo hombre creado en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:24). Es un algo o un alguien, que señorea sobre las masas de modo que estas no salgan de su confusión y de esta forma, en su manifestación, poder convencer a todos de su acción benéfica para la humanidad, cuando solo es el principio de los dolores. 

De modo que es posible, como algunos dicen, que sea un intento de  demostración de que lo anticristiano o pagano, es mejor que lo cristiano para la humanidad. Ya se intenta, por casi todos los medios, derribar y destruir a la Iglesia de Dios

Que esas condiciones se están empezando a dar es obvio, aunque no señal de que estas cosas devengan así. Lo que importa a cada cual de nosotros, los que esperamos en Cristo, es llevar su fe hasta sus últimas consecuencias, y dejarse de elucubrar con algo que no esta al alcance de nadie, y sí puede ser promotor de confusión del cristiano y hasta dentro de la propia Iglesia de Dios.

Un toque Bíblico.-

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. (2ª Tesalonicenses 2:1,2,3,4). 

AMDG