Dios y el Padre Marcelo en su cocina

Domingo V de Cuaresma, Ciclo C

Autor: Padre Marcelo Rivas Sánchez 

Web del Padre

 

 

Donde comer y compartir es una bendición.

Domingo 28 de marzo 2004

Hoy la Iglesia celebra: 5to. Domingo de Cuaresma.

San Sixto.

Evangelio según San Juan 8,1-11
Jesús fue al monte de los Olivos. 

Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. 

Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?". 

Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. 

Como insistían, se enderezó y les dijo: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra". 

E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. 

Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?". 

Ella le respondió: "Nadie, Señor". "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante".

Palabra del Señor 

Reflexión: 

Todo perdón es criticado por quienes no saben o no quieren perdonar. Toda persona que ha perdonado sabe muy bien la satisfacción que este acto produce. Por eso es que Jesús no escatima esfuerzos para dar ese perdón tan oportuno y tan sacador de un provecho colectivo. Recordemos que son los más viejos los que se retiran. Aquí lo importante no es la mujer el pecado o quien lo comete, sino que lo que a Dios le interesa es el reconocimiento del mal actuar y la transformación

Anécdota: 
Recuerdo a a la señora que vino donde el obispo y el comunicó que ella hablaba con Dios por las noches. El obispo un poco desconfiado de lo que decía la señora. Le dijo: Cuándo vuelva a hablar con Dios, pregúntele, ¿por el pecado que acusé el mes pasado? La señora se marchó. Al otro día volvió y el obispo curioso le recordó: ¿Qué dijo Dios? Ella, con mucha tranquilidad, le respondió: Dios dice que lo perdonó y no lo recuerda porque se le olvidó.

Consejo: 

No hay mejor sacrificio que reconocer los pecados y tratar de tomar una decisión firme. Por eso, en este tiempo, es muy oportuno recurrir al sacramento de la confesión con sentido de arrepentimiento y enmienda. No tengas miedo que allí vas a encontrar a un sacerdote que ha pecado y ha sido perdonado, por eso, él sabe de perdón.

CHISTE: 

Una tortuguita comienza penosa y lentamente a subirse a un árbol. Después de varias horas de esfuerzo, cuando llega a la punta, se lanza al vacío y se da un feroz golpe en el suelo.

Al rato, la misma tortuguita vuelve a hacer el esfuerzo y lentamente, trepando como puede, llega de nuevo casi a la punta, se lanza y se vuelve a dar otro costalazo.

Nuevamente, testaruda, hace otro tremendo esfuerzo y después de mucho rato y muchos jadeos, va llegando a la punta del árbol cuando se resbala, se vuelve a caer, agita sus patitas y se pega nuevamente un gran golpe en el suelo.

En el mismo árbol en el extremo de una rama, había una pareja de palomas mirándola con lástima, entonces la paloma hembra le dice al palomo macho: Oye, querido, ¿No te parece que ya es tiempo que le digamos a la tortuguita que ella es adoptada?


FILET DE MERLUSA A LA SALSA VERDE

Los filetes de merluza se le colocan sal y pimienta, por las dos caras. Luego se pasan por harina y se fríen en caliente aceite de oliva. Se sacan los filete y ahí mismo se coloca más aceite, cebolla picadita, ajo, cebollón se sofríen. Luego se agrega camarones, algunas conchas (Almejas). Se deja que boten sus sabores. Se le agrega vino blanco. Se vuelve a traer los filetes y se termina con mayor sazón si es posible.


“Quien no ha sabido perdonar, jamás podrá pedir perdón.
Pues todo perdón requiere de humildad
y los soberbios nunca entenderán esto”
Padre Marcelo