Te prefiero

Autora: Judith Bautista Fajardo

 


Este es mi siervo a quien sostengo
mi elegido en quien me complazco.
Isaías 42,1-7


Te prefiero pequeño, mi Señor, escondido,
enderezando cañas mecidas por el viento,
reavivando las llamas que están por apagarse. 

Te prefiero en los pobres, los pequeños, los niños,
en los que gozan libres de tu sorpresa diaria. 

Te prefiero en los siervos, los que están por debajo,
los que amasan la vida con esperanza firme,
y se hacen alabanza desde el sudor y el llanto. 

Te prefiero en los necios, en los crucificados,
en los que dejan todo por alcanzar tu Reino,
en los que dan sin miedo, la túnica y el manto,
y siempre están dispuestos para andar otra milla. 

En los que van descalzos, sin donde reclinarse,
y se hacen tan pequeños y libres para darse. 

Te prefiero en los pobres de manos desgastadas,
en la gente, mi gente, la de todos los días. 

Te prefiero en silencio, hasta el fin obediente,
esclavo, compañero, y pobre, en todo caso. 

Te prefiero en tu amor: pan, y vino, y pueblo,
en cruz crucificado.