Madre
Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R.
Correo: delriolerga@yahoo.es
¡Madre...!
Yo te dejé descansando
bajo tierra
cuando más el frío terrible del invierno
me hacía tiritar.
Un beso sembré en la caja
que guarda tu cuerpo frágil
por si al llegar la primavera
florecía en rosas
que aliviaran con su aroma
mi cruel orfandad.
Helada estaba la tierra
en aquel febrero
glacial
acuchillada por los carámbanos
de hielo
que cortaban el rostro sin piedad.
Mas la fiebre cruel
que mis entrañas
por tu ausencia
devoraba
hacía que mis lágrimas quemaran
para no dejarme ver
cómo la tumba
poco a poco se cerraba.
¡Madre...!
Si al llegar la primavera
las rosas han florecido
es que mis besos
ya por fin
con tus besos se han fundido.