Díme por qué

Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R. 

Correo: delriolerga@yahoo.es 

 

 

Díme por qué soy libertad, mi Dios,
y si puedo gritar mi indigencia,
díme por qué tu clemencia
y si aún puedo mendigar mi ración de amor.

Díme por qué, cuando rezo,
vengo tantas veces a ocultar
lo que entiendo ser mi vaciedad,
para mostrarte tan sólo mi miedo.

Díme si cuando hablo,
no debería callar mi miedo
si cuando me sé libertad, prefiero
hacer de la misma autoengaño.

Díme, mi Dios, cuanto quieras,
que es todo lo que no sé,
por qué me refugio en la fe
como si no estuviera prendido
cual el racimo de uva
del ocre sarmiento en la cepa.

Díme, qué hubiera sido,
si en vez de querer ser adulto
hubiera permanecido,
como dijiste, en mi alma niño,
si en vez de ignorar tu amor y cariño,
hubiera seguido mejor tu evangelio,
que es camino firme y seguro.

Díme, Señor, si aún para amarte no es tarde,
Tú que has sembrado de belleza el universo
y recibes con amor al corazón converso,
y si aún la llama de mi vida arde.

Entonces habré entendido el por qué
de tu hermosa libertad
que puso en marcha mi ser
sin más equipaje que mi humilde realidad
para navegar sin fin por el mar
de tu infinita verdad.