Mundo de fantasía

Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R. 

Correo: delriolerga@yahoo.es

 

 

Soñaba siendo niño que el mundo era grande
lleno de fantasía
que era como un palacio encantado
con almenas de oro y muros de azúcar y chocolate,
creía en la varita mágica de las hadas
todas azules, delgadas, haladas,
con su música suave de campanillas.

Pensaba que en la tierra por donde caminaba
sólo crecían las margaritas, las amapolas,
a la vera de los trigales.

Esperaba impaciente la llegada de los reyes magos
que, excepto el turrón de guirlache y mazapán
que compraban los padres,
traían siempre un cargamento de cuadernos
lápices y pinturas, y unos juguetes con ruedas
que funcionaban dándoles cuerda.

Fue mi mundo azul de fantasía,
pero tan breve fue, 
que no recuerdo cuándo,
en qué momento o por qué,
despertó de aquel sueño
el niño aquel que vivió otro tiempo.

Hoy vivo en un mundo que me parece ficticio,
pero es lo que queda
cuando se rompe el globo real de la fantasía.

Veo crecer los trigales, las amapolas y las margaritas,
y veo crecer el hambre a la vera del pan de cada día.

Veo la carita tierna, sin rencor, de tantos niños desnutridos
que con su inocencia parecen pedir perdón por haber nacido
en el mundo del confort y la técnica,
y de los responsables de hacer crecer la miseria.

Son los niños que no sabrán de un mundo de fantasía
ni de palacios encantados con torres de guirlache
azúcar y mazapán,
ni de hadas encantadas vestidas de azul
que convierten en música de campanillas
todo cuanto tocan con su varita mágica
que va dejando estelas de estrellitas de luz.

Son, por desgracia, los niños del hambre de hoy.