Ciento cincuenta y tres
Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R.
Correo: delriolerga@yahoo.es
Acostumbrada al ritmo cansado del remo
se balancea la barca de Pedro
en las aguas tranquilas del lago.
Duermen su siesta los peces
a la orilla de la barca
sin acercarse a las redes.
También Pedro se adormece
viendo ondular el agua
mientras su escasa fe decrece.
Hoy no es día de suerte
con tanta calma en el lago
no hay quien engañe a los peces.
Y al regresar a la orilla
que pruebe por la derecha
una conocida voz le grita.
No está él por la labor
mas por ser Jesús su amigo
pone atención a su voz.
Y es tan grande la redada
que va viendo el imposible
de afrontar solo la carga.
Son ciento cincuenta y tres
los peces chicos y grandes
que ahora cuestionan su fe.
Ahora dejará las redes
y a buscar almas se irá
con gran gozo de los peces.
Y esta barca tan galante
púlpito para sermones
será de aquí en adelante.