Bendita Guatemala

Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R. 

Correo: delriolerga@yahoo.es

 

 

Bendito sea el trigo y bendito sea el maíz
sembrado sobre la tierra
amasada virgen para ser agricultura fértil
que jamás se canse de ser ella misma,
madre buena, madre tierra,
bendita en tus surcos donde crece el algodón
y el árbol de fuego y del paraíso,
y el puma y el jaguar, el leopardo y el león,
bendita madre tierra, bendito el trigo y el maíz.
 
Bendito así por siempre el barro
que da color de cobre
a tus mujeres encintas de lunas llenas
para henchir de hijos la tierra,
destoconada por tus manos indias, abiertas,
tatuadas con firmeza en estrías del trabajo callado,
sufrido, alfarero, orfebre del machete certero
que lo mismo tala el árbol, que el zacate, y parte,
a mitades iguales, la sandía o la iguana.
 
 Bendito del altiplano el frío acuclillado paciente
 a los pies del volcán enhiesto, altivo,
que espera sentado, invernado, en el páramo,
el retorno verde de la primavera
y bendito el trópico donde se da el aguacate
crece la marihuana, y fermenta el pulque
y benditos tus lagos cristalinos, transparentes,
donde se miran y peinan a la luz de la luna
tus ancestrales princesas mayas,
hadas de la eterna primavera
que enamoran de belleza a los luceros.
 
Bendita sea la marimba de noble madera india
que pone alegría de sones por dentro
 a la tristeza endémica de razas que guardan fusionadas
en sangre maya, compartida, por sujtujiles, kachiqueles,
manes, o quichés,
la libertad intacta del ave, bella y grácil,
que vuela en rojo y verde su hermosura, el quetzal.