Tarde de toros
Autor: Padre Juan Manuel del Río C.Ss.R.
Correo: delriolerga@yahoo.es
Un capote a medio sol
en los cuernos de la tarde,
una jarra de limón
y están los tendidos que arden.
De verde olivo el torero,
negro mate el mayoral,
de astas finas el encierro,
qué tarde para triunfar.
Suenan clarines de fiesta,
está solo el redondel,
surge una figura enhiesta
al asomar el burel.
Y un ole con emoción
estalla por los tendidos
cuando un quiebro con valor
deja a toro y diestro unidos.
Se revuelve fiero el toro,
tiene codicia el astado,
situado en medio del coso
cita el torero con garbo.
Rojos claveles se estampan
en los lomos del burel
cuando el picador le clava
toda la lanza en la piel.
Y mientras unos aplauden
el resto silva a placer.
Inicia el torero un lance
al centro del redondel.
Se cambia por fin el tercio,
ya están los banderilleros
cada quién en su terreno
citando al toro de lejos.
Al quebrar con apostura
prende el primero su par,
descompuesta la figura
el segundo es desigual.
Está tocando la banda
pasodobles muy toreros,
es una fiesta la plaza
en los tendidos y el ruedo.
Y suena el clarín de muerte.
Con la espada y la muleta
el torero busca suerte
brindando a la concurrencia.
Un trasteo por lo bajo,
también de izquierda a derecha
para que humille el morlaco,
y a comenzar la faena.
Cita vertical, de lejos,
un ayudado por alto,
tres redondos y el de pecho
mientras le aplauden con garbo.
Qué torera está la tarde
al compás del pasodoble;
saludando al respetable
alza el torero el estoque.
Su terno es de verde olivo,
el toro de negro y sangre;
hay silencio en el tendido
la muleta está en el aire.
Cuadra el toro junto a tablas,
vertical está el torero,
y al volapié con la espada
mete hasta el fondo el acero.
Un ole que rompe el aire
estalla en toda la plaza,
ha triunfado en esta tarde
un torero hacia la fama.
Las dos orejas y el rabo
para el torero de olivo,
aplausos al toro bravo
y un clavel desde el tendido.