El árbol de navidad

Autor: Padre José Manuel Otaolaurruchi, L.C.

 

 

¿Cuál es la legendaria historia de nuestro árbol de Navidad? ¿Por qué le colgamos esferas, dulces y adornos? El árbol simboliza el nacimiento del Niño Jesús, nuestro salvador. Si fuimos expulsados del Paraíso porque Adán y Eva comieron de un manzano, desobedeciendo así la prohibición que pesaba sobre él, el Niño Dios es el nuevo árbol de la redención. Y ante la imposibilidad de encontrar manzanos en flor durante el mes de diciembre, se elije el abeto como árbol de navidad y se le cuelgan esferas, que representan a la nueva manzana, Jesucristo, el Mesías, el Señor. El antiguo árbol del pecado es vencido por el árbol de la vida. Junto con las esferas, se colocan también luces y obleas. Las luces representan la esperanza, el gozo, la dicha de tener a Dios entre los hombres. ¿Y por qué las obleas? Porque si la antigua manzana nos sumergió en este valle de lágrimas, la oblea nos alimenta y nos da vida, pues representa el pan de la Eucaristía, el viático que nos llevará al cielo. Con el tiempo la oblea fue sustituida por dulces, adornos, golosinas y figuras. Este año, por si no lo sabías, ya podrás poner un árbol de navidad no sólo hermoso, sino cargado de significado.








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