El jamón serrano y el estrés
Autor: Jesús Domingo Martínez
El estrés es aquella situación en la cual las demandas del exterior (sociales o situacionales) o demandas interiores superan nuestra capacidad de respuesta, provocando así una alarma orgánica que actúa sobre el sistema nervioso, cardiovascular, endocrino, e inmunológico, produciéndose un desequilibrio psicofisiológico con la consiguiente aparición de enfermedades.
Ante estos periodos de estrés resulta fundamental llevar una alimentación sana y equilibrada e incluir en la dieta alimentos de importante valor nutritivo y con un buen contenido en zinc, como es el Jamón Serrano (2,3 mg/100 g), que también es rico en hierro, fósforo y potasio. El zinc, además de su papel como remedio para combatir el estrés, resulta fundamental para el sistema inmune y para el crecimiento y el desarrollo, entre otras funciones. Es un mineral a destacar en la niñez y adolescencia, ya que dará lugar a su correcto crecimiento y desarrollo, a parte de protegerle de enfermedades por su función en el sistema inmune.
Según un estudio realizado por el Departamento de Nutrición del Instituto de Salud y Medicina de Tiajin, China, una deficiencia de zinc puede disminuir la adaptabilidad del cuerpo ante el estrés. Alimentos como el jamón serrano, aportan contenidos interesantes de zinc.
Asimismo, un estudio realizado por la División de Salud Vascular del Rowett Research Institute de Escocia, encuentra evidencias sobre la manifestación de respuestas frente al estrés en relación con un bajo aporte de zinc en la alimentación.
Por todo ello, el zinc, por ejemplo a través del Jamón Serrano, no puede faltar en la alimentación de los niños y adolescentes. El jamón serrano es pues un alimento natural para combatir el estrés.