Encuentros con la Palabra
La Natividad del Señor, Ciclo C (Lucas 2, 1-14)
Autor: Padre Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
“Será motivo de gran alegría para todo el pueblo”
Una de las contemplaciones centrales de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola es la del Nacimiento de Jesús. Quisiera invitarlos a que dediquen un momento, durante el día de Navidad, a revivir este acontecimiento de nuestra historia de salvación, que muchas veces pasa desapercibido por el cúmulo de celebraciones y festejos que nos recuerdan muy poco de lo que realmente pasó allí en Belén aquella noche bendita. Seguiré el texto de los Ejercicios de san Ignacio, manteniendo un poco el estilo del castellano antiguo.
Momento de preparación de la Contemplación:
Deja unos momentos de silencio antes de comenzar tu contemplación, de modo que hagas consciente la presencia de Dios.
"El primer preámbulo es la historia: será aquí, cómo desde Nazaret salieron Nuestra Señora grávida casi de nueve meses, como se puede meditar píamente, asentada en una asna, y José y una criada, llevando un buey para ir a Belén, a pagar el tributo que César echó en todas aquellas tierras" (EE 111). Puede ayudar el leer el texto evangélico que se propone para este día.
"El segundo preámbulo es composición viendo el lugar: será aquí con la vista imaginativa ver el camino desde Nazaret a Belén, considerando la longitud, la anchura, y si llano o si por valles o cuestas sea el tal camino; asimismo mirando el lugar o cueva del nacimiento, cuán grande, cuán pequeño, cuán bajo, cuán alto, y cómo estaba arreglado" (EE 112).
"El tercer preámbulo es la petición: será aquí pedir conocimiento interno del Señor, que por mi se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga" (EE 113).
Desarrollo dela Contemplación:
"El primer punto es ver las personas: es a saber, ver a Nuestra Señora y a José y a la criada y al niño Jesús, después de haber nacido, haciéndome yo un pobrecito y esclavito indigno, mirándolos, contemplándolos y sirviéndolos en sus necesidades, como si presente me hallase, con todo acatamiento y reverencia posible; y después volver sobre mí mismo para sacar algún provecho" (EE 114).
"El segundo punto es mirar, advertir y contemplar lo que hablan; y volviendo sobre mí mismo, para sacar algún provecho" (EE 115).
"El tercer punto es mirar y considerar lo que hacen, así como es el caminar y trabajar, para que el Señor sea nacido en suma pobreza, y a cabo de tantos trabajos, de hambre, de sed, y de calor y de frío, de injurias y afrentas, para morir en cruz; y todo esto por mí; después volviendo sobre mí mismo para sacar algún provecho espiritual" (EE 116).
Conclusión de la Contemplación:
Terminar el rato de contemplación con una conversación informal con Dios Padre, con el Niño Jesús, con María o con José. Comentar con ellos lo que venga a nuestra mente o a nuestro corazón después de contemplar esta escena del nacimiento, a media noche, en un pesebre a las afueras de Belén. Este diálogo, puede ser el mejor regalo de Navidad que Dios te de y que tu le puedas dar al Niño Dios, nacido en medio de los pobres, en un suburbio de Belén.