Cualquiera es poderoso
Autor: Francis Alhambra
Fray Luis de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca, y era monje de la orden de los agustinos. Tradujo el Antiguo Testamento, así como textos clásicos griegos y romanos. Fue encarcelado por la Inquisición durante cuatro años por sus disputas teológicas con la Orden de predicadores, los dominicos.
Fray Luis de Léón comentaba con una sabiduría propia de los grandes y la sencillez de los pequeños que “para hacer mal cualquiera es poderoso”, y que nadie es pobre para este menester.
Fray Luis, que experimentó la humillación y el encarcelamiento, la persecución y la calumnia, jamás se quedó fuera de su propia responsabilidad y asumió que en él también había parte de mal que debía ser limado y destruido, romper el hombre viejo del pecado para entrar en la dinámica grandiosa del hombre nuevo de la gracia.
Nos quejamos de la injusticia de los demás pero no vemos las injusticias que ejecutamos en cada momento sin tener el menor reparo. Criticamos sin piedad el palpitar desgarrado de los demás pero no vislumbramos las veces necesarias el hondo mal que está en “nuestros pozos” y en nuestros “propios centros”.
Pero bien comprendió Fray Luis, como buen creyente, que donde abundó el pecado sobreabundó la gracia y que la cruz de Cristo ha asumido todos los males del hombre para transformarlos en oblación agradable a Dios Padre.