Derechos de las personas con discapacidad

Autor: Padre Fernando Pascual, L.C.

Fuente: es.catholic.net (con permiso del autor)

 

 

El 3 de mayo de 2008, despus de haber sido firmada por ms de 100 pases y ratificada por 20 gobiernos o parlamentos, entr en vigor la Convencin sobre los derechos de las personas con discapacidad. La Convencin haba sido aprobada por la Asamblea general de las Naciones Unidas en diciembre de 2006.

 

Estamos ante un esfuerzo notable para ayudar a millones de personas discapacitadas. Pero surge una pregunta inquietante: qu sentido tiene aprobar esta Convencin sin garantizar, al mismo tiempo, la integridad fsica y la misma existencia de los embriones y fetos humanos con alguna discapacidad?

 

La vida de cualquier ser humano antes de su nacimiento merece un cuidado especial. Si esa vida ha iniciado con heridas o daos, genticos o de otro tipo, necesita mayores atenciones durante el embarazo e inmediatamente despus del parto.

 

Resulta un contrasentido promover los derechos de los discapacitados ya nacidos mientras se guarda un silencio cmplice ante la masacre continua y discriminatoria de miles de hijos antes de nacer, abortados simplemente porque tenan alguna discapacidad.

 

El espritu que ha llevado a aprobar la Convencin sobre los derechos de las personas con discapacidad podra cambiar la situacin, si nos llevase a promover un esfuerzo conjunto para evitar las discriminaciones prenatales.

 

Si leemos el artculo 1 de la Convencin se hace evidente cul sea el objetivo que se busca con ella:

 

“El propsito de la presente Convencin es promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por [para] todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”.

 

En el mismo artculo 1 se explica qu se entiende por “persona con discapacidad”:

 

“Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias fsicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participacin plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las dems”.

 

En el artculo 2, dedicado a las “Definiciones”, se explica el sentido de la expresin “discriminacin por motivos de discapacidad”:

 

“Por ‘discriminacin por motivos de discapacidad’ se entender cualquier distincin, exclusin o restriccin por motivos de discapacidad que tenga el propsito o el efecto de obstaculizar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los mbitos poltico, econmico, social, cultural, civil o de otro tipo”.

 

Dejamos de lado otros aspectos de la Convencin que necesitaran un anlisis ms detallado. Slo resulta oportuno notar aqu un punto preocupante: la inclusin en el artculo 25 del confuso concepto de “salud sexual y reproductiva” que para no pocos pases es sinnimo, entre otras cosas, del as llamado (abusivamente) “derecho al aborto”.

 

Dejando de lado lo anterior, sea bienvenido el esfuerzo mundial por ayudar a los cientos de millones de discapacitados en el ejercicio de sus derechos fundamentales. Sea bienvenido el trabajo de los gobiernos y de la sociedad para que nadie sufra daos en su integridad fsica ni sea marginado en los diversos mbitos en los que pueda desarrollar sanamente sus proyectos existenciales.

 

Sea bienvenido, sobre todo, en el espritu de la Convencin, y por encima del silencio que en el texto actual reina sobre el tema, el esfuerzo de todos por erradicar cualquier aborto sobre seres humanos con discapacidades. Ellos, como cualquier otro hijo, tienen derecho a nacer, sin discriminaciones. Tienen, especialmente, necesidad de amor, que es lo ms hermoso que los adultos podemos ofrecer a cada uno de los miembros de la familia humana.