Momentos de Paz

El espíritu es debil ...

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB



“El espíritu es débil y la carne cobarde,/ lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,/ de la dura fatiga quiere reposar.../ Mas entonces miras..., y se llena de estrellas,/ Señor, la oscura noche;/ y detrás de tus huellas,/ con la cruz que llevaste, me es dulce caminar” (Himno de Vísperas, Miércoles de la I Semana).


A ti acudo, Señor. Ya ves que mi vida tiene un ritmo de trabajo y de tranquilidad. Pero tengo también momentos en los que todo se me viene abajo, como la lluvia que del cielo cae para endulzar la tierra.


Mi espíritu, mis cualidades, en este día concreto, se han venido abajo.
Pero, en este instante, con más fuerza que nunca, te digo que me quieres y que te quiero.

Hoy me siento cansado, fatigado como el campesino. Pero miro las estrellas esta noche para que, desde su luz, me sienta con ganas de descansar y empezar mañana un día nuevo bajo tus alas protectoras.

La noche y el día han sido oscuros. Todo me ha parecido negro como la noche obnubilida.

Mas he pensado en que tú estás en el cielo habiendo pasado antes por el madero de la cruz.

Haz que sepa levantarme en seguida de este momento. Y que, al despertarme al amanecer, me guíen en mi trabajo tu gozo y tu alegría.

¿No te sientes nuevo/a ante estas palabras del Señor?

Sí, me dices quedo/a al oído. Y me siento feliz.
¡Enhorabuena!


¡Vive hoy feliz!