Burocracia ruinosa II

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

Bueno es tomar conciencia de los frecuentes casos en que la burocracia se convierte en la arenilla que hace chirriar las ruedas del engranaje social, pero ¿Qué o quienes son los culpables? Seguramente todos y nadie. Más que perder el tiempo buscando responsables - que los hay - preguntamos a varios agentes, técnicos y funcionarios las soluciones posibles, que es lo que en realidad importa a todos. E aquí algunas sugerencias:

a)Implantación de la Oficina Unica en los Ayuntamientos.

b) Que en cada departamento, ventanilla, delegación,...proporcionen una “hoja con todos los documentos requeridos”, detallando las direcciones, documentos secundarios a presentar( originales o fotocopias compulsadas o no) , teléfonos de contacto ,tasas, horarios de ventanillas, etc

c) En la ventanilla primera es probable que nos manden a otra u otras ventanillas de otros Organismos, donde le volverán a pedir más documentos y deberían volver a entregarnos otras “Hojas con los documentos que precisan” Es fácil perder una mañana en acercarse a esta segundo organismo por lo que estas hojas deberían poder entregárnosla también en la primera ventanilla.

d) A La persona que está tras la ventanilla, además del dominio de  su trabajo hay que exigirle un trato amable. En honor a la verdad hay que decir que cada vez son más los funcionarios competentes y cada vez es menos el tiempo que se tarda en, por ejemplo,renovar el carnet de conducir, el de pesca u otros son ejemplos de excelente eficacia. Sin embargo,todavía se sigue perdiendo mucho tiempo y dinero en las tramitaciones de cualquier gestión, sobre todo en las pequeñas empresas y en las de tipo personal, que son la inmensa mayoría y que carecen de personal preparado.

e) A nivel de Junta, Ayuntamientos o simples departamentos convendría formar, transitoriamente,  pequeños equipos para revisar el papeleo. En general, sobra la mitad, y de la otra mitad se puede prescindir de la mitad de los datos a rellenar. A poco que se observe, se da uno cuenta de que se exigen muchas “cosas útiles que no sirven para nada”. Treinta años leyendo diariamente boletines oficiales le da a uno suficiente experiencia para saber que, exigir la aplicación estricta de las leyes conduce a la ruina, si esas no son interpretadas de acuerdo con su espíritu ,y con un poco de realismo y sentido común. Los políticos  en la oposición tienen que andar aquí con un poco de cuidado si no quieren dañar a su pueblo por atacar a quien gobierna en algunos temas económicos.

f) En Mérida existe una Escuela de Administración Pública, que junta con la Facultad de Ciencias Económicas seguramente están ya investigando, preparando al personal, homogeneizando documentos y relacionándolos con los del resto de España para facilitar los trámites burocráticos. Bienvenidos sean.

Burocracia, interventores, inspectores, censores,...son indispensables y necesarios para evitar los abusos de todos los listillos de turno; pero, a veces, “es peor el remedio que la enfermedad” ¡Cuántas obras sin terminar, cuántos proyectos arrinconados y cuánto dinero no gastado y devuelto por que faltaba un trámite sin importancia o una firma! En otras ocasiones una buena ley, dada para unas circunstancias, deja de ser operativa al cambiar las condiciones y se convierte en una fuente de graves daños. A Las administraciones públicas , trabadas por leyes obsoletas o sin sentido, por estúpidas oposiciones, por intereses de partidos y una casi imposibilidad de poner de patitas en la calle a los inútiles, les resulta muy difícil poder cumplir aceptablemente con las funciones que de ellas esperamos.

La burocracia, en forma de leyes y cargas fiscales paralizantes, incide notablemente en el paro.El empleo no lo crean más que las empresas que ganan dinero, caso contrario, la empresa cierra y los empleados van al paro. Si no lo pueden ganar en nuestro pueblo o nación se irán a otro sitio. Las obras de caridad las practican otras personas en otros campos. ¿Hay alguna obra de caridad mejor que la creación de un puesto de trabajo? Algunos sindicalistas, desgraciadamente para los obreros, todavía no se han enterado de este axioma.

Una legislación que permita el desenvolvimiento de las empresas y deje de ponerle trabas inútiles favorecerá la multiplicación de puestos de trabajo. La creación de un ambiente social que empiece a considera al empresario, al verdadero empresario, como un creador de riqueza para todos es más que conveniente, indispensable. Los sindicatos, cuya importancia nadie discute, trabajan básicamente sobre personas empleadas, cosa imposible, si otros no hubiesen creados esos empleos; y esos, los empresarios, son o deberían ser los agentes económicos realmente importantes para cualquier obrero, cuya mente no haya sido previamente intoxicada con monsergas pasadas de moda.

Si de verdad queremos disminuir el paro en nuestro país tendremos primero que ordenar nuestra casa, poner a nuestros mejores hombres al frente de cada organismo público (Los privados ya lo harán por la cuenta que les tiene) y pedir después las ayudas que sean precisas. Si no, todo el dinero que nos den se diluirá en un fondo sin fin. El paro seguirá creciendo.  Entre las causas, no es la menor, que demasiados puestos de responsabilidad se sigan ocupando más por motivos partidistas  que por personas inteligentes y preparadas, y estas personas -repito una vez más- constituyen nuestra verdadera y más preciada riqueza, y el origen de todas las demás..

Dejemos de echarle la culpa de todo y en exclusiva a nuestras autoridades. Ellas tienen su parte de responsabilidad;  la otra, la mitad, por lo menos,  es nuestra, del pueblo, que abúlico e indolente se inhibe de potenciar y usar los únicos elementos que nos pueden salvar: sindicatos, asociaciones de vecinos, profesionales, Pymes, APAs, cooperativas, plataformas y demás asociaciones democráticas a través de las cuales se puede hablar sin miedo y con fuerza en la defensa de nuestros intereses, trabados por unas burocracias de mil caras.  Cuando se oiga hablar menos de políticos, de sindicatos  y más de empresarios y de ese entramado social, estaremos en el buen camino. Por otra parte, en democracia es el pueblo, Vd. y yo, los que decidimos quienes y como nos tienen que gobernar. Nosotros somos ahora los responsables.

 

Otras consideraciones:

La defensa a ultranza de todas y cada una de nuestras conquistas sociales puede convertirse en una rémora para crear puestos de trabajo y en un “tiro que nos salga por la culata”. Ya existen síntomas preocupantes en toda Europa.Nuestra seguridad social ha de estar de acuerdo con nuestras posibilidades. En este aspecto, políticos y sindicatos son muy generosos porque ellos “disparan con pólvora del rey”. Otro gallo nos cantaría si el dinero fuera del suyo. Dinero que se emplee en crear puestos de trabajo, dinero que facilitará la extensión y mejora de la seguridad social. Dinero que se emplee en la SS dinero que se detraerá de la creación de puestos de trabajo. ¿Qué es preferible? ¿ Dónde está el equilibrio?

Durante muchos años se ha impuesto la culura laboral de considerar al empresario, al patrón, como el enemigo a batir; sujeto de todos los males y ningun bien. Se le ha infamado, perseguido,calumniado hasta hacernos creer que es uno de los personajes más nefastos de la humanidad.  ¡Obrero despedido, patrón colgao! se ha estado diciendo hasta hace muy poco. Miren Vds: yo no se de ningún patrón que haya cerrado su fábrica, si esta era rentable. Cuando por el motivo que fuera dejaba de serlo, la cerraba, y efectivamente sus obreros quedaban en la calle. Causas: nuevas tecnología, competencia, enfermedades, vejez, etc; pero nunca arbitrariedad.

No se peocupen, un empresario jamás pondrá en la calle a un buen obrero; ninguno tira piedras a su tejado.No sucede lo mismo con los obreros inútiles, como tambien van a la calle los empresarios no aptos, la competencia los deja fuera del mercado rápidamente.

Al empresario que ha estado manteniendo 10, 20 ó 50 obreros durante 30 años hay que agradecerle su aportación a la clase obrera. Si después se ve “obligado” a cerrar su empresa. Dejemos de agredirle y quitarle las ganas a él y a otros de crear otras nuevas. En ninguna nación se cierran y, al mismo tiempo, se crean más empresas que en USA. A veces 20.000 obreros quedan de golpe en la calle; pero a las dos o tres semanas todos están de nuevo colocados. El paro de España es el resultado del cierre de más de trescientas mil empresas por dificultades de indoles diversas.

Los pequeños y algunos grandes empresarios han sido antes obreros que tuvieron la desgracia de ser más inteligentes, trabajadores y osados que el promedio de sus compañeros. A partir de la puesta a punto de sus empresas se les acabó la tranquilidad.

Oiga Vd. si los paises capitalistas son tan malos ¿por qué los obreros de las naciones no capitalistas emigran a ellos? ¿ Por qué los paises marxistas no han dejado más que ruina, desolación y sangre tras la aplicación de los principios socialistas en sus tierras? No hay más que mirar al este de Europa.  Esto no significa que en los paises capitalistas no haya mucho que mejorar y que hay que seguir buscando mejores caminos, el mismo Papa los condena en buena parte. Sin embargo, han sabido cambiar con los tiempos, han asimilado y potenciado los mejores logros socialistas , y hoy por hoy, nos ofrecen las mejores soluciones. Millones de obrero han mejorado sus vidas haciéndose copartícipes de sus empresas con la adquisición de acciones. 

He conocido y conozco a dirigentes de izquierda y sindicalistas que no paraban de denostar a los empresarios, hasta que tuvieron la suerte o la desgracia de crear ellos su propia empresa. En tres días cambiaron radicalmente su forma de pensar. Todos lo que antes bramaban contra los patrones empiezan a bramar después contra los obreros, los sindicatos. Las bendiciones que antes derramaban sobre los obreros y empleados las derraman ahora sobre los empresarios. Conclusión: Que ni los patronos son tan malos, ni los obreros son tan buenos. Que se necesitan entre sí, que tienen que aprender a trabajar en armonía y que unos y otros tiene que despojarse de esas ideas decimonónicas que han estado envenenando sus relaciones con perjuicio para los dos y en beneficio ¿de quién?