Carta a Adrián. Vuelta al hogar

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

 

Me escribe Adrián : “Pienso qué hubiera sido de mi vida si me hubiera topado en mi juventud con alguien con las ideas tan claras como Ud., cuanto tiempo y obras podría haber utilizado mejor. Pero los caminos del Señor son insondables, por algo me habrá pasado esto de vivir alejado de la Iglesia tanto tiempo”.

Adrián alejado de Cristo durante bastante tiempo, ha vuelto a descubrir la belleza del cristianismo. Como el hijo pródigo ha regresado al hogar del Padre. Lógicamente, tiene dudas sobre el mejor camino a seguir, y hace una serie de preguntas y comentarios, en general, bastante comunes a muchos cristianos, hasta el punto de que merece la pena publicar este escrito. Sus preguntas y comentarios , resumidos, van precedidos con P. Y las respuestas mías con R.

P. Desde que al final me confesé y “ reinicié" mi Vida (con mayúsculas), voy a misa todos los domingos…Experimento y “ saboreo" el ritual, y por primera vez en mi vida encuentro la simpleza, belleza y eficacia, tanto del sacramento de la eucaristía como de la misa en sí. También sigo rezando el rosario todos los días, tal cual comencé hace dos años, cosa que también disfruto. 

R. Adrián no son mis escritos los que te han reconducido a Cristo. Tu ya estabas predispuesto , buscabas algo que no sabías bien lo que era. El Espíritu Santo te había elegido y sólo esperaba tu consentimiento, para ello se valió de alguno de mis escritos, como se podía haber valido de cualquier otra circunstancia. Bastó que te entreabrieran una ventana para redescubrir la inmensa belleza y el amor de Cristo. ¡Ah, Gracias por tus alabanzas! Y yo sin enterarme. De eso de “las ideas tan claras como Ud”, se va a enterar mi suegra.

P. “SI” en la escuela primaria se enseñara a orar como corresponde, a comunicarse con el Padre...¡chau New Age! . No tendría cabida. ¡ Ah!...dejé de calcular todo en función a juergas , vacaciones, estatus...y ya voy por mi segunda hija. Qué difícil pero al mismo tiempo qué gratificante es sostener una familia.

R. Si no fuera por esos “SI” el mundo seria distinto, pero hay que aceptarlo como es. ¿Por qué crees que la Nueva Era y otras organizaciones análogas atacan y procuran destruir la enseñanza, la religión y la familia? Si lo consiguiesen eliminarían a Dios de nuestras vidas. Satanás triunfaría. Dios es amor y sólo con amor se consigue la poca felicidad posible en este mundo. La buena comida o bebida, hacer el amor, tener dinero o fama, proporcionan una felicidad pasajera de minutos, horas o días. Pero, salva la vida de uno que se estaba ahogando, separa a otro de las drogas, da trabajo a un padre en paro y con varios hijos, cría unos hijos hermosos y buenos; devuelve la alegría y las ganas de vivir a quien se encuentra sólo, comiéndose su dolor, su soledad y su pena, y un gozo inmenso, indescriptible inundará tu alma durante “toda tu vida”. Esa es la verdadera felicidad, la que va unida a Cristo y al pobre de salud, de dinero, de amigos,... 

P. Me sigo formando sólo, apoyándome en la lectura de documentos oficiales de la Iglesia, y en artículos de autores que me parecen serios y sólidos (entre los cuales está Ud. incluido), todavía no tengo contacto con sacerdotes ni grupos católicos, más allá de mi presencia en la misa, y mi aporte anónimo a un comedor de niños parroquial…Todavía no logro dilucidar cuál es el camino dentro de la Iglesia como comunidad,…Mi intención es adherirme en algún momento a alguna asociación/movimiento/etc…” Sigue con una serie de sugerencias sobre los renglones anteriores. Particularmente te sugeriría:

R. a) Una oveja sóla es una oveja perdida. Las guerras se ganan con ejércitos no con sólo guerrilleros. Imprescindible integrarse en alguna asociación. 
b) Los documentos definitivos son La Biblia Católica- cualquiera aprobada por la Iglesia es buena- en especial el Nuevo testamento y el Catecismo de la Iglesia Católica. Sus lecturas deben ser diarias. Diga lo que diga cualquier sacerdote u obispo hay que rechazarlo si contradice al Catecismo. Fueron más de dos mil obispos y refrendado por el Papa, quienes tras varios años de trabajos lo aprobaron. Tenemos una guía excepcional de la que carecen todas las demás religiones. 
c) En la Iglesia hay muchos caminos que conducen a Dios y todos son buenos. Lo difícil, para ti y para todos, es encontrar el más adecuado para cada uno. Siempre se encuentra con la oración, el sacrificio y el trabajo. “Llama y te abrirán” “Busca y hallarás” El Nuevo Testamento, cuando se aprende a utilizar es la mejor arma para andar por este mundo.
d) Los ejercicios espirituales o análogos de fines de semana, de una semana o de cualquier tiempo suelen ser las puertas más corrientes por las que se entra y permanece en la Iglesia. No dejes de utilizarlos, por lo menos, una vez, al año. Pregunta donde se dan y quien, pues si quien lo da no está a la altura, mejor es esperar
e) Integrarse en la parroquia debería ser el objetivo primero. Los sacerdotes dicen la Misa, haciendo bajar a Cristo para nosotros en cada comunión, bautizan, preparan la confirmación, nos casan, perdonan los pecados , nos instruyen en lo más fundamental y nos acompañan a la última morada. A través de ella y ,simultáneamente, podemos colaborar con Cáritas, Manos Unidas, iniciación a la Biblia, cursos de retiro, grupos de oración, ayuda a los drogadictos, a los sin techo, a los ancianos, enfermos, …Trabajo, si se busca, no faltará. Armas: las de siempre: La Oración, la cruz y el Evangelio. La Virgen de Fátima nos recomendó como el sacrificio preferido por el Señor: “Cumplir bien- lo mejor humanamente posible- nuestras obligaciones diarias”. Nada más, y nada menos.
f) Lo más importante en cada Parroquia, agrupación o movimiento son las personas, sobre todo, los dirigentes. No esperemos de ellos lo que no pueden dar. Son personas no ángeles. Nos encontraremos con gentes extraordinarias; pero también tropezaremos, inevitablemente, con rencillas, envidias, trepas, vagos, presumidos,…aunque en una proporción mucho menor en cantidad y calidad que en cualquier otra parte. Cuando aparezcan nunca deben ser motivos para abandonar, pues les dejaríamos el campo libre. Nos unimos para recibir formación, pero también para darla y para contribuir a la creación de un ambiente de unidad, de trabajo y de alegría. Aprendamos a defender nuestra fe – hoy tan atacada- incluso con un poco de chulería. San Juan de la Cruz decía que”Al final de nuestra vida el Señor nos examinará de Amor”. Y San Pedro nos preguntará un día ¿ Y tu que hiciste?. Obras son amores y no buenas razones.
g) Nuestros trabajos deben contribuir, en primer lugar ,a alabar y dar gracias a Dios por todo lo recibido. En segundo, a servir al prójimo en sus necesidades. ¡Ojo! Para servir hay que valer, hay que estar muy preparados, pues en la actualidad si no se tiene una formación adecuada podemos hacer mucho daño. Hacer el bien no es fácil. Los pobres son nuestros hermanos y su dignidad como personas no puede, en ningún caso, ser herida. Una institución como Caritas o Manos Unidas requiere una estructura como la de cualquier gran empresa. El Señor no admite chapuzas, ni siquiera en nombre de la caridad. “Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial”, nos mandó Cristo. Y tercero, el grupo nos tiene que ayudar a ser mejores como personas a nosotros y a los demás. Premio: Jesús y su Reino de paz y alegría.
En esta lucha perderemos alguna que otra batallita, pero la victoria la tenemos asegurada. Jesús nos prometió: “Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos”. Confía, Cristo siempre cumple. En la próxima Misa arrodillado, levanta los ojos a Cristo crucificado, sonriéle y dile despacito: “Señor, aquí está Adrián, otra vez, y ya para siempre”.