Abortos o masacres

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo1926@gmail.com

 

Existen principios grabados en el corazón de los hombres que no admiten dialogo ni  discusión: Asesinar, robar, maltratar a los padres, matar a niños o mujeres indefensos, abortar,...En todos los tiempos, en todos los lugares y en todos los pueblos la respuesta ha sido siempre la misma: !NO! El simple hecho de ponerse a discutir sobre ellos es ya darles una ventaja e importancia inadmisibles.

Otra cosa es que el aborto exista, como existe el robo o el asesinato y como han existido y seguirán existiendo, pero bajo la base indiscutible de que son crímenes, males  o pecados rechazados y perseguidos desde siempre.

El filósofo español Julián Marías escribe en "Sobre el Cristianismo" que: "la aceptación social del aborto es lo más grave moralmente que ha ocurrido, sin excepción, en el siglo XX".  O sea, peor que las dos guerras mundiales, que la guerra fría y que los muertos por el comunismo, el fascismo, los totalitarismos,... ¿ Tanto? Julián Marías profundiza en el tema y estima que : "la ilicitud del aborto no tiene que ver con la fe religiosa, ni aun con la mera creencia en Dios, se funda en meras razones antropológicas , y en esta perspectiva hay que plantear la cuestión" ..."Los cristianos tienen un par de razones más para rechazar el aborto, que, además de un crimen, es un pecado"

Ante el escándalo del aborto no entendemos

Que se prohíba fumar, pero toleramos y legislamos para que se permita matar impunemente a millones de niños sin nacer

Nos conmueven los seis mil muertos al año en los accidentes de carretera, que semana a semana nos recuerda la TV;  pero nos dejan fríos los 100.000 niños que ¿legalmente? matamos en España. Por supuesto, ni los medios cautivos ni la TV abren la boca

Exigimos al estado que disminuyan los pocos miles de accidentes mortales; pero votamos para  que se sigan matando millones de hijos en el vientre de sus madres

Nos acaloramos por desenterrar a la mitad de los fusilados en España durante y después de la Guerra Civil; pero no nos importa enterrar-los que se entierran- a la misma cantidad  de niños cada año que matamos nosotros (Los 100.000 abortos denunciados son la punta del iceberg)

Favorecemos la inmigración por disminución de la población, pero impedimos que nazcan nuestros compatriotas

Multitud de matrimonios sin hijos gastan mucho tiempo y dinero  para adoptar niños chinos, africanos o suramericanos. Sin embargo, matamos a  los españoles sin nacer, que hubieran podido ser adoptados

Seguimos votando para que no nazcan niños, muchos de ellos superdotados, mientras  se nos van al extranjero nuestros  investigadores y especialistas

Diariamente la TV nos cuenta las mujeres que mueren cada día - pocos cientos al año-  por la violencia de sexo - de sexo, no de género- ; pero nadie se entera de los cientos de miles que trituramos cada año en las clínicas de la muerte legalizadas o permitidas.

Menos entendemos - o sí lo entendemos ?- que  La ONU, la UNESCO, UNICEF, numerosos gobiernos progresistas, multinacionales farmacéuticas interesadas, comunistas-socialistas-radicales de izquierda, los verdes y ONGs de diferentes pelajes hagan una propaganda abrumadora sobre el aborto, siguiendo un plan premeditado y de largo alcance. Cambiaron el vocabulario, aprobaron leyes y votaron que: lo que durante dos mil años se consideró malo, ahora es lo bueno. Y ¡Ay del que no cumpla la ley!

Y toda esta macabra tragedia bien adobada con palabras de libertad, igualdad, dignidad, por el bien de la mujer, y un bla, bla,bla, ...que no consigue ocultar ni justificar el mayor crimen de personas indefensas que jamás ha existido en la humanidad. Pero si han conseguido adormecer a una sociedad que ya lo permite y tolera todo sin rechistar. A esos crímenes hay que añadir la profunda degeneración moral y social que ha tomado carta de naturaleza entre nosotros y en todo el mundo civilizado? ¡ Qué difícil va a ser superar esta lacra! . Antes o después lo pagaremos.

De momento, contabilizados, van más de dos mil millones de no nacidos en todo el mundo. En España ¡100.000 cada año! En realidad, contando los abortos ilegales,  superan los trescientos mil.  España y el llamado mundo civilizado está viviendo en un baño de sangre; pero como parecen pocos, nuestro primer ministro llama "hipócritas" a los contrarios a ampliar el aborto.

Mérida, septiembre 2008