Abortos. ¿Cómo combatirlos?

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo1926@gmail.com

 

En numerosas ocasiones se nos dice lo que debemos o no debemos hacer, todo en abstracto y en general, pero raramente   se nos dice “como” hay que hacerlo . El final es que no hacemos nada, y nos tragamos todo lo que nos echen, dándolo por bueno.

Sin embargo, la mayor parte de los problemas a que nos enfrentamos presentan unas características comunes, que conocen perfectamente los políticos, empresarios, religiosos, artistas y trabajadores de cualquier actividad. En el mundo de las ideas, de las costumbres y de las creencias  los medios de comunicación e Internet son casi las únicas armas de poder y dominio.

En la actualidad, la civilización judeo-cristiana se encuentra inmersa en una de las tragedias de alcance mundial más graves de toda la historia de la humanidad: El aborto. Es hoy el mayor de nuestros problemas. Es una pieza clave en una serie de acontecimientos que nos están conduciendo a un abismo sin fondo: eutanasia, mala educación; abuso del sexo sustituido por género; persecución religiosa, de la familia,  fomento del divorcio, del sexo y cien más.

¿Puede una tragedia de alcance universal ser combatida por personas corrientes? Muy pocas personas han creado esta calamidad, y la han creado sin atacar  frontalmente a las ideas y creencias vigentes, durante los últimos tres mil años.  Han presentando otras nuevas ideas desde los años 30, como el no va más para la humanidad. Utilizan frases cortas de fácil entendimiento a primera vista, y agradables a las más bajas pasiones, pero ocultando hábilmente sus terribles consecuencias.

Parece haber unanimidad en que las únicas fuerzas que pueden  enfrentarse con  posibilidad de victoria a “la civilización de la muerte” son las religiones, y especialmente las basadas en el Dios de Abran : Cristianos, judíos y mahometanos Es muy probable que nos veamos  obligados a hacer un frente común ante el mismo enemigo.

Combatir  al abortismo requiere convencer a hombres y mujeres de que el aborto es un crimen nefando, que acarrea males mucho peores que los que se pretenden evitar. Estos males afectan al terreno moral, económico, social, familiar, antropológico y de todo orden. El aborto ha existido en todas las épocas, pero siempre se le ha considerado un mal perseguible y a nadie se le ha ocurrido jamás ,hasta hoy, legislar para favorecerlo. Se ha convertido en una grave estafa política y social, que se traduce en un inmenso baño de sangre que inunda al mundo con la muerte de más de un millón de niños sin nacer en España o de dos mil millones en todo el mundo desde que empezó este rosario de “asesinatos legales”  hace pocos años.

Julián Marías nos dice que la “ilicitud del aborto nada tiene que ver con la fe religiosa, ni aun con la mera creencia en Dios; se funda en razones antropológicas, meramente humanas, y en esta perspectiva hay que plantear la cuestión …para los cristianos además de un crimen, es un pecado, es decir una grave desobediencia a los mandatos divinos. Hay que atenerse a lo que es válido para todos, creyentes y no creyentes. Y pienso-sigue J. Marías- que la aceptación social del aborto es lo más grave moralmente que ha ocurrido sin excepción, en el siglo XX…”

Pero, sin duda, son las religiones, las que más resistencia oponen a la nueva civilización, la que se pretende implantar a través – entre otras-  de la  “Nueva Era” . Limitándonos a los cristianos, y especialmente a los católicos ¿ Qué podemos hacer, cómo actuar contra lo que tenemos encima? Anotamos unas cuantas observaciones elementales. La numeración sirve como mera referencia no como prioridades:

1.           Se dice que:  “El día que los cristianos se decidan a vivir como tales el mundo cambiará rápidamente”. Pero vivir como cristiano significa  seguir los  pasos y la doctrina de Cristo sin contemplaciones, cobardías ni pamplinas. Significa ser “santo”. El católico ha de cerrar filas con el Papa y su Iglesia. En estas circunstancias no caben murmuraciones, ni ser más papistas que el papa. A los sacerdotes y obispos los juzgará  Dios por sus obras, a los laicos por las nuestras. Bastarían dos o tres santos para cambiar el mundo.

2.           Pero ¿Qué es vivir como cristianos? No es cristiano quien no conoce ni lee o escucha diariamente la palabra de Dios: Biblia y Nuevos Testamento. El cristiano confiesa y comulga con frecuencia, asiste a cursos de perfeccionamiento y se integra en organizaciones de ayuda al prójimo como medio más eficaz de ayudar a los pobres y desamparados. Es mal cristiano, quien tolera pasivamente que se ataque a su padre o a su madre: Cristo o la Virgen María, como sucede en la actualidad con excesiva frecuencia en Navidades , Carnavales , obras de teatro o películas y en cualquier manifestación progre.

3.           Traiciona a Cristo quien vota a los políticos que apoyan o legislan a favor de la “cultura de la muerte” - Igualmente ocurre con los que legalizan y fomentan  los divorcios libres, el sexo a go-go, el matrimonio entre homosexuales, los que blasfeman contra Dios y la Iglesia públicamente y con cualquier pretexto.

4.           En España, el gobierno progre de ZP domina casi todos los medios de comunicación, y su influencia es abrumadora, pero queda Internet y unos cuantos medios afines al cristianismo. Son suficientes, si sabemos utilizarlos. Además, contamos con el mejor de los generales: Cristo. No olvidemos que la victoria la da el Señor con muchos o con pocos medios y soldados, incluso sin ninguno; pero exige nuestra colaboración y participación.

5.           Para trabajar, se supone, que cada internauta debería tener  un mínimo de 20 contactos. Algunos tienen más de 240 y, aparte, una relación de más de 200 periódicos, páginas Web católicas, You Tube, TVs y Radios que propagan nuestras ideas hasta límites insospechados en el campo de la lengua española. España y toda América distribuye nuestros informes y noticias.

6.           Se precisa una buena base de datos. Los archivos de Word con títulos apropiados son aceptables, seleccionados a través de Google y otros. Esos archivos y los buenos “buscadores” que traen casi todos los Sistemas Operativos son más que suficientes

7.           Artículos originales son los deseados, pero muy pocas personas tienen el arte y/o la capacidad suficiente para escribir o hablar bien. No importa, es preferible un artículo bueno de otro escritor, que uno regular o malo propio. En  estos casos se utiliza el ajeno, poniendo el nombre del autor y sitio y fecha de la publicación pues lo que verdaderamente interesa  es el servicio a las personas, venga de quien venga. A veces, conviene decir en dos renglones alguna que otra palabrota a algún director de ciertos medios. De todas formas, cuando hay que decir algo, se dice, bien, mal o regular, pero se dice.

8.           Al recibir un buen artículo, lo primero, es reenviarlo a todos los contactos propios con la nota de “enviar a los de su propia lista” y estos a su vez a los suyos. En dos horas se reciban respuestas de medio mundo. Conviene no perder de vista nuestro propio mundo y ambiente local para contrastar ideas o noticias.

9.           Una oveja sola es una oveja perdida. Se impone el trabajo encuadrado en organizaciones de nivel nacional como Hazte Oir.org, E-Cristian.net , Libertad Digital.com y otras. Colaborar con ellas cuando se producen manifestaciones o nos piden la firma y apoyo; por ejemplo, para evitar la aprobación de leyes Pro-muerte.

10.        En las guerras tan importante o más que el armamento es el espíritu y decisión con que se combate, y estos son proporcionales a la formación, al conocimiento y a las razones por los cuales nuestro espíritu nos impulsa a luchar. No es lo mismo saber y conocer los daños que esta causando el aborto, las drogas, las separaciones matrimoniales, el botellón y el sexo libre en nuestra familia, en España y en el mundo, que no saberlo y por ello ser engañado y actuar como cómplice mudo y pasivo, hasta que entran en nuestro hogar.

Los enemigos de Cristo llevan más de 60 años esforzándose en implantar  el aborto libre, y siguen sin cansarse,  insistiendo. Nosotros apenas somos capaces de aguantar algunos meses  de combate. Los franceses decían que los ingleses ganan sus guerras, no porque sean más valientes o mejores que sus enemigos, sino porque aguantan cinco minutos más. 

¿ Y qué dice el Señor? “ No temáis, yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos“ . Y en otra ocasión: “Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados ( y asustados), que yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, pues mi yugo es blando y mi carga ligera (Mt 11,28-30) Vayamos, pues, a Él cuanto antes.  Mañana podría ser tarde

                                      Mérida (España), 15 de octubre de 2008