Corrupción

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es  

 

    

Se dice que “El poder corrompe, y que el poder absoluto corrompe absolutamente”. Frecuentemente en los medios de comunicación se habla de corromper a las personas, a la juventud, a la administración a los funcionarios, e incluso a jueces y políticos.

En manos de los poderosos la corrupción es una de las armas mas eficaces  para doblegar voluntades mediante el dinero, el miedo, amenazas, engaños, y muy especialmente, mediante el cambio del sentido de las palabras. Una sociedad corrupta es una sociedad degradada , sin principios religiosos , morales ni éticos y en condiciones para ser dominada o desaparecer. La pregunta es:

¿Esta España corrompida en sus instituciones: Gobierno, comunidades, Ayuntamientos, Justicia,…? ¿Hasta que punto está nuestra sociedad degradada y podrida? ¿Por qué y por quienes hemos llegado a esta situación? ¿Hay soluciones?

En España son los gobernantes a través del BOE y de sus partidos políticos los que están en condiciones más favorables para doblegar a la sociedad toda, pero ¿Realmente les interesa? Federico A. Martínez, consultor de negocios en USA y la R. Dominicana ha publicado un interesante artículo que extractamos y resumimos:

“…Consideremos, por ejemplo, -nos dice-   el aspecto de la oferta y demanda de corrupción judicial. Si los corruptos son pocos e importantes , el costo de la corrupción sube y sólo aquellos con suficiente dinero pueden acceder a ella. Los funcionarios menos importantes terminan imitándolos,  haciendo lo mismo a más personas por menos dinero .De esa manera el número de corruptos se amplía y el precio de la corrupción baja, promovidos por la tolerancia moral de la sociedad. A una baja de precio responde un aumento de la demanda y se facilita el acceso a la corrupción a más ciudadanos, lo que desvirtúa la afirmación de que la ausencia de institucionalidad favorece a los más ricos. 

En los estados viejos y bien organizados los detentadores del poder económico tienen unas reglas no escritas que limitan el acceso a los favores del estado a muy pocos. Así : Los judíos son aproximadamente el 2% de la población de los Estados Unidos, sin embargo, de acuerdo a la organización de estudiantes universitarios judíos Hillel, en el 2003 los estudiantes judíos en las principales y mejores universidades de USA – Harvard, Yale, Princenton, Stanford,…-_  eran aprox el 25% .Resultado: Casi todos los Presidentes de los EE.UU han salido de esas universidades de élite, y todos ellos han conocido allí : A un judío bien preparado y de la raza más inteligentes del mundo que ,por descontado, se llevan con ellos. En consecuencia, la inteligencia y la formación imperan en los EE.UU. Los resultados están a la vista: USA es la nación dominante en el mundo.

 

Esta es la raíz de que el 40% de los abogados de firmas famosas en New York y Washington son de origen judío y 17 de las 50 corporaciones más grandes de los EE.UU. fueron fundadas por judíos. De los nueve jueces de la Suprema Corte federal dos son judíos, dos son protestantes y cinco son católicos.  Los medios de comunicación, el cine, la abogacía, las multinacionales, la banca, las universidades, la política internacional y la nacional de USA se encuentran mediatizada por esta raza superior a través de mandos superiores o intermedios.

 

Los judíos, como todos los poderosos, priman sus intereses por encima de los demás -causa de muchas corrupciones- ; pero también es cierto que la humanidad les debe importantísimas aportaciones en todas las ramas del arte, de la ciencia, de la música, de la investigación…Sus premios Noveles son mayoría…Esto es un ejemplo de cómo se organiza y como se aprovecha la movilidad social en un país que conforma una clase gobernante con sentido de continuidad, y que usa los partidos políticos como mecanismo de acceso al poder, pero no admite que estos secuestren al estado”. Recordemos que con la expulsión de los judíos empezó la decadencia del imperio español. 

La escuela y la Universidad son, pues, los cimientos de todo desarrollo; y con la escuela y la Universidad nos jugamos nuestro porvenir, y el de nuestros hijos y el de España. Si nuestros gobernantes no ven ni entienden la desgraciada situación de nuestra educación actual será inútil toda conversación hasta que estos gobernantes cambien.

Personas preparadas e inteligentes, cualquiera que sea su ideología, colocadas   en puestos de responsabilidad, son las únicas que permiten prosperar a una nación. Esas personas abundan en “las derechas” y escasean escandalosamente, desde siempre, en “las izquierdas”. Por esto España prospera con las derechas y se arruina con las izquierdas, caso de que izquierdas y derechas sigan existiendo y no sean más que una forma de hablar de diferentes grupos de presión.

La inexistencia de una democracia y de un  estado de derecho “real”, no de nombre, está siendo la causa de gran parte de nuestras corrupciones. La ley se cumple o no según convenga, la enseñanza se subordina al adoctrinamiento político, dividimos a España para continuar en el poder; por conseguir más votos subvencionamos a titiriteros, combatimos a la Iglesia, fomentamos el sexo, destrozamos al matrimonio, dialogamos con los terroristas, destrozamos a nuestra lengua. Nos pirramos por el inglés y nos olvidamos de enseñar el español, una de las lenguas más hermosas del mundo

¿ Estamos o no estamos corrompiendo a España? Repetimos: Una sociedad corrupta es una sociedad degradada , sin principios religiosos , morales ni éticos, y en condiciones para ser subyugada y dominada por cualquier sociedad creyente en un Ser superior. Entre otros, los musulmanes vigilan nuestro panorama.

¿Solución? Estoy convencido que la gran mayoría la conoce, no necesita que se la digan,  no tiene más que ponerla en práctica. Tener que explicar lo que está a la vista  significaría que nuestra sociedad está más degradada de lo que  parece. Sin embargo, confiemos en España, esa nación milagrosa, “la tierra de María Santísima” , que de una forma u otra termina saliendo de todos los hoyos en que cae o se mete. También saldremos de este.

                                             Mérida, 26 febrero de 2008