Ateos contra la Iglesia II
Autor: Alejo Fernández Pérez
Los ateos, engreídos en su aparente riqueza de sabiduría, podrían caer bajo las palabras de Jesús: “Será más difícil que un rico entre en el Reino de los cielos que un camello pase por el orificio de una aguja”. Toda riqueza: dinero, ciencia, poder,… si no va acompañada por la humildad, por el reconocimiento de que todo se lo debemos a Dios, contribuye a crear en el hombre el sentimiento de ser como Dios, de no necesitar nada ni a nadie.
Ya le pasó a Adán y fue la causa de su destierro del paraíso. Satanás, corroído de envidia, tomó la forma de serpiente y tentó a la mujer a comer del árbol de la “ciencia del bien y del mal”: "No moriréis, es que sabe Dios que el día que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal". De momento, aun no conocen todos los secretos del universos pero, dejando a un lado a Yahvé, pretenden erigirse en definidores de lo bueno y de lo malo. A Adán y a Eva se les abrieron los ojos, pero fue para descubrir que habían dejado de ser como dioses y se habían convertido en seres humanos. A partir de ese momento, el hombre llega al mundo con defectos de fabricación y fecha de caducidad. Todo lo que toca queda afectado de imperfecciones y defectos: ciencia, política, religión, …
La lucha contra Cristo es siempre una guerra perdida por sus enemigos. Y ellos lo saben. Ganan alguna que otra batalla, pero pierden las guerras. Así sucedió en la URSS como nos cuentan en Forum libertas 22-11-2006 P.J.Ginés:
“En 1932, en el 17º Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, la Unión de los Sin Dios (5 millones de militantes, incluyendo 2 millones de jóvenes, un diario de 500.000 ejemplares de tirada, 60.000 células repartidas por la URSS) estableció un plan quinquenal para eliminar la religión de cara a 1937.
Pero cuando se hizo el censo de 1937, tras años de persecuciones físicas e intelectuales, deportaciones, exterminios y educación comunista, de 30 millones de ciudadanos de la URSS analfabetos mayores de 16 años, el 84 % (más de 25 millones) se declaraban aún creyentes; e incluso entre los 68,5 millones de alfabetizados, el 45 % (más de 30 millones) eran aún creyentes. Estas cifras obligaban a admitir un fracaso evidente de la lucha total contra la religión y la Iglesia. Con la invasión alemana de Rusia, Stalin abandonó el objetivo y se pasó a la Iglesia. Necesitaba convocar al pueblo a una “guerra santa” contra el opresor nazi.”
La dignidad del príncipe Felipe proviene de ser hijo de un Rey. Para el cristiano la dignidad del hombre procede de ser Hijo de Dios, Rey de reyes. En consecuencia, todos los hombres somos hermanos e iguales ante Dios. Libertad, igualdad y fraternidad encuentran en Dios su justificación última. Siendo así, ¿quién se atreverá a tocar a un embrión, ni siquiera a un niño? En manos de la Revolución francesa la libertad se contradijo pronto con las persecuciones, la igualdad con la arbitrariedad de los comités y la fraternidad con la guillotina. De la Revolución francesa bebieron posteriormente todos los revolucionarios hasta hoy
Pero el ateismo sistemático no cree en Dios y el párrafo anterior carece de sentido para ellos. En política los resultados han sido catastróficos, y sus víctimas resultan imposibles de enumerar. En pleno siglo XX surgieron dos monstruos de una especie desconocida: El dragón hitleriano acabó entre las llamas de un charco de gasolina ardiendo en el agujero del bunker de Berlín donde fue a esconder su odio. El dragón estaliniano le sobrevivió diez años y cayó con el muro de Berlín, dejando al descubierto el mayor reguero de sangre y miseria de la historia humana. ¡Espectáculo aterrador! Si Dios no existe, ¿de dónde le viene su dignidad al hombre? ¿Por qué no se le va a tratar como a un bicho, una planta o un número?
Mientras tanto, nuestros intelectuales más notorios, ahítos de letras y ciencia, se han encaramado sobre una de estas dos bestias del Apocalipsis y, enfrascados en perorar en las nubes, no han percibido o no les ha interesado oír los gemidos que se alzaban sobre la tierra. El Occidente ha escapado de los horrores de esas ideologías en razón de su antiquísima cultura cristiana. Es uno de los casos en que la Religión salva a la razón de su declive natural, que en política, la precipita hacia el absolutismo”
Para el cristiano lo bueno o lo malo viene dado por la moral cristiana y la natural, moral que no tendría sentido sin un Dios creador, que nos ha dado los diez mandamientos y .. Sin embargo, para el ateo científico, para el que no existe más que la materia no tiene sentido esa moral y solo acepta aquella que personalmente cree que es lo bueno o lo malo para el hombre según le beneficie o no. El aborto, la eutanasia, matar a los que parecen perjudicar a la mayoría, etc. pueden ser bueno si así lo vota dicha mayoría. Desde la entrega por Yahvé a Moisés de los Diez Mandamientos y del paso de Cristo por el mundo lo bueno y lo malo vienen definidos por un ser superior , son eternos y no dependen de la voluntad o el capricho de los hombres. “Por otra parte, el dogma judeo cristiano de la creación y del pecado original posee, de todas maneras, una ventaja sobre el dogma científico: es mucho más razonable y creíble”
Mérida (España), 12 de enero de 2007