Misa, Defectillos

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

Hace algún tiempo, un amigo escocés y católico me acompañaba a las misas en España. Le sorprendieron negativamente algunas cosas que no era capaz de entender. Yo tampoco las entendía y sigo sin entenderlas

Cuando se reza en comunidad como se hace en la misa, parece lógico que todos empleemos las mismas expresiones para decir lo mismo, especial­mente en esas dos docenas de oraciones básicas. En un Banco para efectuar una misma operación se emplea un mismo formu­lario, en la mili en los desfiles se levanta el brazo y se marca el paso de una misma forma, los himnos nacionales se cantan en todas partes con la misma letra y música, etc. En todos los casos es secundario que una misma cosa se pueda decir o hacer de una u otra forma, lo importante es que todos los hagamos igual, sobre todo, por lo menos, en la misma diócesis. La gente de Iglesia, como los melómanos,  somos muy reacios a que se nos cambie nada de la partitura. Los niños tampoco toleran que se les cambien los cuentos.Tantos pequeños cambios para decir lo mismo podría ser contraprudecente. Repetimos, que nos referimos a esos pocos actos y  oraciones básicas realizadas en comunidad, sin que incluyamos tampoco los casos en que se admiten dos o más alternativas de acuerdo con  algunas tradiciones o enseñanzas de la Jerarquía.

Anotamos unos cuantos de estos pequeños fallos (?).

EN MISA.

1.     Las acciones de sentarse, arrodillarse o levantarse todos los fieles ,al mismo tiempo, es una de los actos que más se echan de menos. Muy especialmente a la hora de arrodillarse en la Consagración: Digamos que la tercera parte lo hacen tras el Santo, otra tercera parte cuando el sacerdote extiende las manos boca abajo y dice "Por eso te pedimos que santifiques estos dones…" Y la otra parte se va arrodillando poco a poco como una gotera. Pasa lo mismo al levantarse en la Oración sobre las ofrendas, unos se levantan al decir "El señor reciba de tus manos  este sacramento…", otros un poco más tarde cuando el sacerdote exclama "Levantemos el corazón" Y entre uno y otro momento la gotera. Sin embargo, lo realmente grave sobre la misa es el desconocimiento de muchos fieles-  incliudos algunos de misa diaria- sobre su importancia y significado. Cuando hay videos explicativos sobre multitud de cosas, yo no se que tengamos ninguno sobre la misa  y , personalmente, creo hace mucha falta. Por otra parte, ¿ Quién, cuándo y donde se explica la misa?  ¡Y es el acto más importante de nuestra religión!

2.     En la “Oración Universal o de los Fieles” últimamente se están empleando diversas expresiones para un mismo concepto, variando además dentro de una parroquia, y entre ellas, así se dice:

1.1. S. Roguemos al Señor.       F. Te rogamos, óyenos      Usual

1.2. S. Oremos.       F. Te lo pedimos Señor      Nuevo

1.3. S. Oremos.       F.  Padre escúchanos      Nuevo y varios más

    Al iniciar el Evangelio, también se están empleando fórmulas diversas

1.4 . Lectura del Santo Evangelio         Usual         

1.5. Proclamación del Santo Evangelio

3. En la Consagración últimamente se está oyendo en algunas parroquias

S. Este es el misterio de nuestra fe , en vez del habitual

S. Este es el sacramento de nuestra fe

4.     Si deseamos enterarnos de las horas de misa, confesiones, bautizos, etc. sólo podremos hacerlo en las horas en que esté abierto el templo. Los anuncios, invariablemente se encuentran dentro y no siempre. En la puerta que da a la calle no hay nada. Cuando en una Iglesia existe un museo, rápidamente se ponen horas de visitas y precios a la vista de todo el mundo

5. El perdón de los pecados es una de las piedras angulares del sacerdocio. Vemos a bastantes personas comulgar pero a muy pocas confesarse. No se confiesan porque en los confesionarios raramente está el cura. En los confesionarios no está el cura porque raramente va nadie a confesarse. ¿ Quién habla de la confesión, cuando y dónde? Recordemos el punto 107 del Sínodo pacense “ En la programación pastoral de cada parroquia se han de establecer horarios fijos de confesiones, que no han de simultanearse con la celebración de la Eucaristía.....”

6. No es raro ver como en el momento de comulgar, la gente va casi corriendo, se apelotona en desorden, unos de pié, otros de rodilla y otros se cuelan en la cola, cuando esta se ha formado. Llegan los últimos y se colocan los primeros. El espectáculo es un poco deprimente. ¿Tan difícil es corregirlo?

7. ¡Hay, Esas pilas de agua bendita! Generalmente sin agua, y cuando la tienen, está tan asquerosa que repugna meter en ella los dedos. O se tienen como es debido o preferible quitarlas.

8. En el momento de salir el sacerdote de la sacristía para decir Misa podría ser aconsejable que sonase un golpe de campana o timbre avisándolo. En algunas Iglesias el sacerdote se acerca por detrás de los fieles, y  estos tienen que estar mirando hacia atrás continuamente para levantarse

9. Las dos velas o candelabros encendidos en el altar durante la misa se suelen poner juntos a la izquierda del sacerdote, otras veces a la derecha, y algunos ponen una a la derecha y otra a la izquierda. Otros ponen tres velas.¿Vale todo?

10.  Al final de la misa, tras la expresión del sacerdote “..Podéis ir en paz”, muchos fieles salen de estampía, sin mostrar esa mínima delicadeza y respeto que sería esperar hasta que este haya entrado en la sacristía. ¿ No habría alguna forma de llamarles la atención?

11.  En la colecta los peticionarios deberían caminar dando la cara a los fieles, pues cuando se acerca por detrás, coge a estos desapercibidos y más de uno no echa su óbolo en detrimento de las necesidades materiales de la  Iglesia.

12. Al comulgar poniendo las manos, muchos aun no saben como hacerlo, alguien tendrá que enseñarles

Resultado: En una misma parroquia según diga la misa uno u otro sacerdote, o en diferentes parroquias, los fieles se levantan de una forma, de otra o en forma de gotera: unos ahora, otros a los pocos segundos y así durante un rato. En otras ocasiones se cambian pequeños detalles para decir lo mismo. Cosas aparentemente sin importancia, pero que no dejan de tener alguna

Todas las actividades litúrgicas están enfocadas a los fieles que frecuentan la Iglesia. Los alejados estan dejados de la mano de Dios, Y, Cristo dijo que no venía a curar a los sanos, sino a los enfermos. Estos no están en los templos

 

EN LA IGLESIA

1. En algunas parroquias, los domingos y festivos, en las  primeras misas de la mañana las campanas se echan al vuelo durante un tiempo excesivo, despertando a media población con el cabreo consiguiente. En una época en que todo el mundo tiene reloj ¿es realmente necesario? Parece  poco conveniente no tocarlas antes de, por lo menos, las diez de la mañana.

2. En la legislación española sobre locales públicos está mandado que las puertas de entrada se abran siempre hacia la calle. En casi todas nuestras Iglesias, muchas centenarias,  se abren siempre al contrario. ¿Qué pasaría si un día hay un accidente y la gente tiene que salir corriendo?

3. Durante los sermones o cualquier otra plática los fieles se limitan a escuchar sin tomar nota. El resultado es como el que va a por agua a la fuente con un cántaro agujereado. Posiblemente eso era inevitable cuando la gente no sabía leer ni escribir. En la actualidad en los países anglosajones se ve a los fieles sacar su libretita y  tomar apuntes. Ni más ni menos que lo que se hace en las escuelas como lógico y normal.

ROSARIO

Sobre las diferentes formas de rezar el Rosario quizá merezca la pena pensar un poco . Cada sacerdote o laico, en la misma o diferente parroquia lo reza a su aire. Cada devocionario tiene su tipo, incluso existen sacerdotes que en un mismo librito proponen hasta tres clases diferentes de rosario, incluyendo la inventada por ellos

Al final de estas pocas consideraciones - cualquiera puede añadir alguna más- nos queda un sabor agridulce de barullo, desidia, chapuza e incompetencia de la que todos, curas y laicos (Con las excepciones de rigor), tenemos que considerarnos un poco responsables, unos por acción y otros por omisión.

Por muy bueno que sea un vestido, perderá gran parte de su valor con que solo tenga una manchita. Si bien nos hemos fijado sólo en algunos defectos- bastante comunes en todas parte- , no sería honesto dejar de reconocer las muchas cosas buenas que tenemos en nuestras diócesis.  Particularmente, en Mérida tenemos que ser optimistas. Estamos en un buen momento a condición de que no nos durmamos en los laureles.