Grafitis inteligentemente tontorrones

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

¡ Que peste de  grafitis! Se encuentran en todas partes, especialmente ensuciando los mejores monumentos de cualquier población. Suelen pintarse las noches de los fines de semanas, al mismo tiempo y por los mismos que  rompen papeleras, farolas y puntos de iluminación. Algunos pocos, a primera vista,  parecen tan brillantes que merece la pena comentarlos, la mayor parte mejor es no nombrarlos. Casi todos los grafitis que reseño están en el puente Lusitania de Mérida, donde por “fortuna”, el día que los leí solo había veintitrés puntos de luz rotos a pedazos. He llegado a contar hasta treinta y ocho un fin de semana. No preocuparse, no pasa “naaa....”, los daños se pagarán con su dinero y el mío.

“Ni Dios ni amo”. Pero hombre ¿Por qué hablan tanto de Dios  los que confiesan no creer en El? Y, sobre todo,  ¿Por qué intentan decirnos, como si fueran dioses o amos, lo que tenemos o no tenemos que admitir? En el fondo, ellos saben que, como cualquier hijo de vecino, tendrán y servirán hasta el fin de sus vidas a un Dios y a un amo.

 “Odio obedecer” Claro que sí, joven, claro que sí. Como cualquier niño o jovencito  hasta que crezca y él mismo pueda mandar. Entonces exigirá ser obedecido. ¡Faltaría más!

 “La imaginación al poder”. Muchacho, al poder no se llega sin imaginación, y si alguien llega sin ella,  durará muy poco. Otros son elegidos precisamente porque no la tienen, para  que los que si la tienen y  están en la sombra, puedan seguir mandando o haciendo de su capa un sayo. El día que los que tienen imaginación y talento lleguen al poder cualquier país cambiará radicalmente en tres días.

“Ni autoridad, ni ley” ¿ Por qué los que no quieren leyes se empeñan en imponernos las suyas? Eso si, con una autoridad, que no se adquiera con esfuerzos ni trabajos. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

“Contra toda autoridad. Por la anarquía” ¡Oiga!, si no hay autoridad ¿ quién le va a pagar el seguro del paro y cómo? ¿Quién va a construir las carreteras y autopistas por las que  circula con su coche? Por anarquía se entiende la ausencia de gobierno. Se aplica también al estado de desorganización de un país o de un organismo cualquiera, debido a la incompetencia o falta de autoridad  de los que lo dirigen o gobiernan. ¿Es esto lo que quieren? Anarquía quizá sea también una enfermedad mental.

¡Viva la libertad! . Queremos ser libres gritan muchos jóvenes. ¿Qué tipo de libertad?  Porque la libertad en abstracto la quiere todo el mundo. La libertad concretada en una acción o un individuo tropieza con duras cortapisas. En general, la libertad se acaba cuando se acaba el dinero.  No parece buena la libertad para convertirse “libremente’ en esclavos de las drogas, del tabaco, del alcohol o del sexo. La palabra libertad tampoco puede servir para encubrir al espíritu débil y al poco carácter del que se deja arrastrar por todas las modas, como las  “movidas”; o la forma de vestir, de hablar y gesticular del último cantante. Esta es la libertad de los hombres “light”. La de los hombres fuertes es otra cosa, que no necesitan airear.

“Se realista, pide lo imposible”. Lo pidió, no le dieron nada, y ...se rieron y burlaron de él. Frases tan brillantes como esta han sido proclamadas por filósofos o poetas de primera fila en un tiempo y circunstancias determinadas. Inevitablemente, pierden su sentido original al pasar a otras manos, pero estos no se enteran.

Una sugerencia:  Sobre un mismo acontecimiento, hecho, escrito o fenómeno cualquiera prueben a hacer tres preguntas consecutivas. Como hacen los niños, diga tres veces ¿por qué? Verá que chasco se lleva. Comprobará la poca consistencia que tienen muchas verdades indiscutidas, y como una tontería mil veces repetida termina convirtiéndose en  dogma de fe, hasta que alguien pregunta ¿Por qué?