El silencio ese tesoro

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

 

Es curioso hasta que punto las monjas Concepcionistas encerradas valoran y defienden el silencio. En HOY del 24/12/95 decían: “Estas rejas son sólo un medio, no un fin, y es la manera instituida por la Iglesia de preservar el silencio”, uno de los tesoros más apreciados por las hermanas.. “El silencio es una forma de agrandar el tiempo, y eso lo saben todos los artistas que quieren crear algo.” Todos sabemos que en los Hospitales, Centros de Investigación, Bibliotecas, Aulas de Enseñanza, se exige silencio. Se exige silencio en la Iglesia, en los conciertos .Exigen silencio para su trabajo los estudiantes, los deportistas ante el intento de vencer una marca; exige silencio todo aquel que esta realizando un trabajo bien hecho. ¿Si tanto se valora el silencio, por qué se permite tanto ruido? ¿ Si tan necesario es para poder trabajar con rigor por qué se toleran sus excesos? ¿Si es preciso para la salud, por qué jaleamos y permitimos los ruidos molestos? ¿No será que somos un pueblo poco inteligente, que tiramos piedras contra nuestros intereses?

Aparte de los ruidos provocados por los vehículos a motor, que tienen difícil solución; sí tienen solución ,en todo o en parte, los provocados por otras causas : la “movida”, bares y pubs nocturnos, altavoces callejeros, discotecas, acondicionadores de aire, radio y TV puestos a toda pastilla, etc. Todo esto creado por un ambiente social, que empezó con el “fúmate un porrito” y hemos terminado con la mayor proporción de drogadictos y enfermos de sida de toda Europa.

Las soluciones las sabe todo el mundo:

a. A medio y largo plazo: Educación juvenil, que precisará también del ejemplo de los mayores.

b. Eliminar en lo posible el ambiente que propicia la “movida” (No la sana diversión). Este sí que es fácil. Bastaría con cerrar discotecas, bares y pubs como muy tarde a las doce de la noche, como pasa en toda Europa y como pasaba en España hace pocos años. Desgraciadamente en esto somos diferentes. En las principales capitales europeas apenas si se ve a nadie a partir de la diez de la noche. Nuestros hijos cada vez llegan más tarde a casa y cada vez se pasan más la vida durmiendo durante el día. Esos casi tres días finales de cada semana en los que nuestra juventud vive de noche y duerme de día, terminaremos pagándolos, ellos y la sociedad entera,  muy caros. Ya los estamos pagando

c. Exigir se cumpla la legislación en materia de aislamiento de locales y viviendas. No se cumple cuando se soslaya la ley instando un como de aislamiento donde se precisan ocho.

d. Por último, el menos deseable, la imposición de multas o cárcel de acuerdo con la ley, para todos aquellos que impiden la convivencia normal. Para los que no matan, pero no dejan vivir.

Digamos que el punto segundo puede tropezar con serias dificultades políticas. ¿Qué autoridad se atreve ahora a desautorizar  lo que previamente autorizó? Todo el mundo se equivoca y no pasa nada si se rectifica para lo que hay que tener un poco o un mucho de valor en la tierra del “Mantenella y no enmendalla” ¡Hay! Esa especie de orgullo ibérico que en el fondo no es más que una forma de cobardía encubierta: la de ser incapaz de pedir perdón y rectificar. Sin embargo, ante las autoridades que saben tomar medidas necesarias, por muy impopulares que sean, la gente termina rindiéndose, admirándolos y dándoles su favor. Se terminarían los grafiteros ¿Cuántos millones nos cuestan al año sus gracias?, desaparecerían las vomitonas, las botellas y los orines en las cercanías de bares y discotecas, nadie enmierdaría escaparates y paredes, algunos trabajadores rendirían al día siguiente y personas de calles o barrios  enteros podrían descansar y dormir como es su derecho. Si las autoridades locales y no locales no están para esto ¿Para qué están?

Que no se nos venga con la monserga que cerrar bares, discotecas o similares a partir de las 12 de la noche elimina puestos de trabajo. Estos locales deberían transformarse como se están transformando todas las industrias y comercio del país. Posiblemente, ningún grupo político tendrá coraje para hacerlo  en solitario porque los demás se lanzarian a aprovechar la baza político del griterío que se armaría. Pero, ¿Qué es más importante, mantener una situación insostenible de deterioro físico y moral de parte de nuestra juventud o eliminar de una vez por todas una de las causas de ese deterioro por mucho coste político que provoque? Ese costo quedará minimizado si lo suscriben todos los partidos políticos con representación en los Ayuntamientos. ¿Qué padre o madre no firmarían ese acuerdo? Los políticos tienen aquí una buena ocasión de llevar a la práctica esa “regeneración moral y ética de la sociedad” de la que últimamente tanto hablan. Y, sobre todo, que no se nos insulte argumentando que no se corrige nada en “nombre de la libertad” y en nombre de algunas ¿leyes ?, que van contra toda justicia.

No hay semana que pase sin que los medios de información se estén lamentando una y otra vez de los excesos de ruidos, movidas, suciedades, y de sus trágicos efectos. Poco o nada cambia. Los escritos y trabajos sobre esta lacra continuarán, hasta que la sociedad empiece a recuperar ese tesoro perdido que es el silencio.

               Mérida, 2 enero 1995

 

 

              

               Alejo Fernández Pérez

               DNI, nº 8.437.033

               Tel 31 11 38

 


Nota: A partir de aquí no se incluyó en el artículo enviado a HOY

1. Una vez que un establecimiento pone en marcha su altavoz, un segundo le imita, no va a ser menos; a continuación le siguen otros y al poco tiempo el barrio se ha convertido en una grillera

2. Es inútil intentar, salvo raras excepciones, modificar la conducta o la mentalidad de los terroristas, macarras, grafiteros, afiliados a un equipo de fútbol o a un partido político, a gentes de religiones o sectas, etc. La fuerza no suele dar mucho resultado. Todos ellos tienen su mente polarizada, programada. Los terroristas se consideran patriotas, los macarras unos machotes, los grafiteros Velázquez o Miró, los políticos salvadores de la patria , los religiosos salvadores de nuestras almas, los seguidores de un equipo de fútbol solo pretenden desahogarse de las cabronadas que han tenido que aguantar durante toda la semana. Limitados por su incapacidad mental, miran a través de un tubo a una pared, ven una mosca , y creen que toda la casa es mosca. Como es imposible razonar con ellos lo mejor es no perder el tiempo en esa tarea. ¿Qué hacer?  Dirijamos, entonces, nuestros esfuerzos a cambiar el ambiente que rodea, protege y fomenta el desarrollo de estas personas. Así, con los terroristas hay que intentar como se está haciendo que la gente que los protege y ayuda comprendan que están alimentando cuervos que les sacarán los ojos. Y con  los macarras, borrachos, grafiteros, cubateros y bailones cuyas horas de actividad suelen ser de 12 a 5 de la mañana, bastaría cerrarles sus lugares de ¿diversión? y que se metan en la camita a las 11 o 12 de la noche.   . En ninguna parte de Europa, excepto España, están bares ni pubs abiertos después de las doce de la noche, como tampoco estaban abiertos en España hasta hace pocos años.Es un lujo que no se pueden, ni se deben permitir los pueblos que trabajan.

 

5. Esos grafiteros, pequeña minoría de guarrindongos, que amparados en la oscuridad de las noches se dedican a mostrar su importancia ensuciando la imagen de nuestras ciudades y de sus monumentos y causando, de paso, un perjuicio económico de muchos millones y una impresión detestable ante los turistas que nos visitan.

6. Cualquiera se considera con derecho llamar la atención sobre sus intereses más o menos nobles con un buen altavoz, y siempre para sacar dinero. Día 17/ 12/95, domingo desde las 9:30 de la mañana los que se pensaban quedar un poco más de tiempo en su cama se despiertan despavoridos por los gritos de un coche con varios altavoces a grito pelado pidiendo para una buena causa (Campaña del kilo). Sustitúyanlo por anuncios en la radio que los oyen más gentes.

7. Si las autoridades autorizan a que algunos se diviertan y ganen dinero poniendo altavoces en calles enteras o en establecimientos particulares durante días o semanas molestando a los vecinos, permitiendo a otros abrir bares y pubs que provocan altercados y despiertan a los ciudadanos..? ¿Por que otros no se pueden divertir rompiendo papeleras. enmierdando escaparates, orinando en portales o llenando las calles de botellas y basuras? ¿ Por qué esas discriminaciones?

8. HOY. Editorial. pág 26 del vier.22/12/95 “¿Vienen los bárbaros?”

Bárbaros llama a los jóvenes de fines de semana que abusan del alcohol y producen desmanes. Se limita a echar parte de la culpa a padres y a la sociedad que en vez de lamentarse debería darles alternativas”

 No conduce a nada perder el tiempo echando balones fuera y culpándonos unos a otros. Es cierto que el clima propicio lo han creado una confusión entre libertad y libertinaje a la que han contribuido políticos de “fúmate un porro”, la inhibición de padres y profesores, la permisividad de las autoridades y un fondo de cobardía moral en todos nosotros. También es cierto que la mayor parte de la juventud actual es buena, sana y no anda de borracheras, luego parte de culpa le corresponde también a la juventud chillona. Lo importante es hallar soluciones. Como es inútil intentar convencer a los causantes tendremos que hacerlo sobre el ambiente que les rodea. Hay una solución que todo el mundo conoce: Cerrar bares, discotecas y pubs a las 12 de la noche como muy tarde, ni más ni menos como sucede en el resto de Europa.

9. Hay esos acondicionadores de aire funcionando por las noches. En la mayor parte de los hoteles se quitan a las 11 de la noche.

10. 11. “El ruido urbano, contaminación invisible” Hoy, martes, 26/12/95 por Rafael Carrasco. Bastante técnico. Habla de la Ley Antiruido en gestión