El primer ordenador

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

Los ordenadores son esos pequeños monstruitos que  han transformado nuestras vidas en muy pocos años. Hay que mirarlos con mucho respeto. Pero ¿Para qué sirve un ordenador? ¿Para qué lo necesitamos?. Pues verá V.,un ordenador sólo sirve para hacer lo que V. sepa hacer, solo que mucho más ordenado y rápidamente . Teniendo en cuenta que la hora de trabajo vale hoy más de 22 euros, hacer un mismo trabajo en menos tiempo supone el éxito o fracaso de la empresa. El principiante y al no tan principiante a quienes principalmente nos dirigimos, si no quiere perder mucho tiempo y dinero, debería tener claras unas cuantas ideas elementales.

 Lo importante es “saber utilizar” el ordenador en su profesión o estudios. Como en los coches, una cosa es el mecánico y otra el conductor, a este le basta con saber manejar el acelerador, el freno el embrague,la dirección y poco más. Lo que importa es viajar no la mecánica, de esta se encargará el profesional.

No se deje engañar, aprender “bien”una aplicación clásica como Word, Access, Excel o Filemaker no le costará menos de dos o tres meses a razón de 3 a 5 horas diarias con el manual, el ordenador y alguien que le guíe. Para salir del paso, pueden bastar unas 20 horas.

Para algunos principiantes, lo más recomendable es que adquieran un programa integrado: “Claris Works” o “Microsoft Works”, hoy considerados como los dos mejo­res. Para otros, será suficiente por ejemplo, un procesador de Texto. No se meta en más jaleos hasta que domine lo que realmente necesite.

Es preferible una versión antigua que domine bien a otra más reciente en cuyo manejo sea novato. No corra tras las nuevas versiones, que salen cada pocos meses. Espere por lo menos seis meses antes de cargarlas. En general, aportan muchas novedades importantes .... que no sirven para nada,  si no es para hacer más ricas a algunas compañías y complicarnos la vida.

Las versiones originales de los programas han bajado mucho de precios. El pirateo es ilegal y se presta a la incorporación de virus que pueden arruinar el trabajo de muchos meses. Los originales incorporan manuales, imprescindibles para una labor seria, además de estar arropados por las casas fabricantes en rebajas de precios para las nuevas versiones, advertencias de mejoras, atenciones varias, etc.

Un grave peligro que acecha a los principiantes es querer disponer de mu­chos programas. En general, provocan una absurda pérdida de tiempo y muy poco provecho. No se deje deslumbrar por programas que hacen cosas maravillosas, al final si le preguntan ¿ Y eso para que le sirve? Sorprendido contestará : Para nada.

Podrá elegir entre dos tipos de ordenadores: los PCs y los Macintosh. Los PCs cuestan menos dinero, pero le saldrán más caros. Por una parte su hardware y sistemas operativos dejan mucho que desear, es raro que en cualquier sesión de trabajo no se le queden “colgados” o le aparezcan varios anuncios con el consabido “Error, ha fallado......”En un solo año habrá pagado muy caro, en tiempo perdido y cabreos, su menor precio. Las  pretendidas mejoras, como los Windows X son malas copias del sistema operativo del Mac. Su cacareado Plug and Play lo tenían ya los primeros Mac. Los peceros le llaman Plug and Pray, o sea, enchufa y reza pues nunca saben lo que va a pasar. Por otra parte, el Mac va una generación por delante del PC. Sus ingenieros y programadores son, posiblemente los mejores del mundo; pero tienen una muy mala cosa: Sus política comercial, empezando por los EEUU, sus vendedores parecen estar pagados por la competencia tal es su ineptitud.  Si se venden, cada vez más, digámoslo sin tapujos, es a pesar de sus vendedores

A Bill Gates ese genio de la ¿informática? se le estudia en los EEUU no como informático, sino como economista. Ha conseguido venderle “la burra” a todo el mundo. ¡Un verdadero genio!. Cuando algo le sale bien, las revistas de los PCs - que , dicho sea de paso, son las mejores propagandistas de los MACs- le prodigan su mejor elogio: “Funciona casi como un Mac”.

Cuando compré el primer Mac pregunté ¿Y cuando se estropee? Me miraron con cara de pena y contestaron: No se preocupe, no se estropeará. Y, ...no se ha estropeado.