El Papa  (I)

Autor: Alejo Fernández Pérez   

alejo_fp@terra.es

 

Pocas figuras hay tan controvertidas como el Papa, y esto sucede tanto hoy como en todos los tiempos. Como a Jesús se le ama o se le odia, pero su figura no deja indiferente a nadie. La influencia moral y espiritual del Papa no tiene parangón en el mundo. En esta línea me escribe un jovencito que  tiene dudas   sobre el Sumo Pontífice, auque dice no creer en nada. Sin embargo,  algo le “runrunea” por la cabeza que  le lleva a hacer unas cuantas preguntas un poco fuera de lo normal. Por su interés general entresaco dos de ellas.

Pregunta.¿ Quién le da al Papa la autoridad que tiene? Para los católicos, sin duda, el mismo Cristo. En numerosos pasajes de los Evangelios se pone de manifiesto la elección de Pedro por Jesús: “Tu eres Pedro y sobre esta  piedra edificaré YO  mi Iglesia” “Lo que ates en la tierra será atado en el cielo, y lo que desates en la tierra será desatado en el cielo” “ A quien perdonéis los pecados le serán perdonados; a quienes se los retuviereis le serán retenidos” Estos textos tienen un enorme valor dogmático en la Iglesia, pues  dan a Pedro y a sus sucesores  potestad para legislar y gobernar de acuerdo con la voluntad de Cristo.

Si leemos los textos del ceremonial de la coronación de los pontífices, notamos que ninguno confiere al nuevo Papa los poderes de su dignidad. El sucesor de Pedro tiene esos poderes directamente de Cristo.

Jesús no ha querido que esta autoridad fuese múltiple: descansará en un solo hombre, en Pedro. La medidas que tome en la tierra serán ratificadas en el cielo, pues su autoridad es la misma que la de Cristo. Y ¡ qué autoridad! Nadie fue nunca tan honrado con semejante dignidad. El poder de Pedro sobrepasa al de todos los soberanos, pues se ejerce sobre lo que escapa a las autoridades humanas. Pedro tiene poder sobre las inteligencias, sobre las conciencias y sobre las almas. Y él sólo fija los límites de ese poder inigualable. Por otra parte, los poderes del Romano Pontífice en nuestros días no son mayores que los de Pedro en los primeros tiempos de la Iglesia.

¿Qué condiciones impone la Iglesia al Papa? Basta leer el Cap. 21 de San Juan para encontrarnos unas condiciones que no impone la Iglesia, sino Dios mismo. Jamás nada parecido se ha escrito en ninguna época ni en ningún pueblo, y es que los Evangelios llevan la impronta de Dios.

a)    Tras el milagro de la pesca milagrosa Cristo pregunta a Pedro por tres veces: “Simón hijo de Juan ¿Me amas más que estos? Sí Señor, tu sabes que te amo, responde Pedro tres veces. Jesús le repite otras tres veces  “apacienta mis ovejas”.  La primera condición para ser Papa es que , este ame a Jesús más que nadie en el mundo ¿Se imaginan algo parecido en la tierra?¿ Se imaginan que para ser primer ministro la primera condición fuese amar al Rey más que nadie o una oposición donde se exigiese ese amor al jefe?.  La segunda,  que guíe y conduzca a sus ovejas, a sus fieles tras las pisadas de Cristo. En ese momento, nace a orillas del lago Tiberíades, el primado en la Iglesia, y nace  con la marca de Jesús: “Yo no he venido a que me sirvan , sino a servir y dar la vida por muchos” Cada  Papa, al ser nombrado, siempre se declara “siervo de los siervos de Dios”