La Cuaresma

 

Padre Pedrojosé Ynaraja

 

Tarde me he dado cuenta de que febrero es un mes corto y el 6 de marzo que tenía en la mente, el día que este año comienza la cuaresma, estaba al caer. He buscado un recipiente con ramas de olivo y de laurel que guardaba desde el Domingo de Ramos para quemarlas y utilizar la ceniza para el Miércoles llamado por ello de Ceniza.

 

Cuesta poco que ardan y necesito poco residuo. Si el tal domingo supone un ligero aumento de fieles a la misa, por aquello de que los niños lucen la palma regalo de la abuela o del padrino y hay que sacarle las correspondientes fotos, que siempre salen muy majos. El Miércoles de Ceniza en cambio, es un día cualquiera y pocos vendrán a misa. Niños, seguramente, ninguno y ni siquiera saben que el jolgorio que han organizado en la escuela y el espectáculo de sus rúas por las calles del pueblo está fundamentado en el significado que tenía el Triduo Pascual y en las antiguas costumbres que se celebraban, poco antes de los 40 días de austeridad, ayuno y abstinencia, que esto era y debería continuar siendo la Cuaresma.

 

Cuando era un chico cualquiera, en la pequeña población donde residíamos, durante la Cuaresma, ni había, bailes, ni teatro, ni cine. Por las calles, los domingos desfilaba un austero Via-Crucis, al que asistían un grupo no demasiado numeroso de devotos fieles. Del Carnaval casi nada sabíamos. Si no fuera por aquella preciosa película Orfeo Negro, cuyo argumento empalmaba con la leyenda clásica de Orfeo y Eurídice que estudiábamos en la asignatura de Historia de la Literatura Universal, lo hubiéramos ignorado todo.

 

PENITENCIA

 

La Cuaresma como tiempo litúrgico que deba tenerlo en cuenta la comunidad cristiana, empieza a cristalizar a partir del siglo IV. Hasta entonces era periodo exclusivo que debían tener en cuenta los que habían sucumbido en alguno de los pecados mortales que les habían alejado de la Iglesia, idolatría, adulterio y homicidio. La gravedad de estos procederes se heredaba de la misma cultura romana. Tampoco, evidentemente, la situación de las comunidades, reunidas clandestinamente y diezmadas por la persecución, podían sufrir otras tentaciones. Si los pecadores tales retrocedían y querían ser admitidos de nuevo en la comunidad debían solicitar el “Bautismo de la Penitencia” la confesión solemne y pública de sus pecados, previa cuarentena de dura penitencia, que se le imponía este miércoles confiando que próxima la Pascua, recibirían la absolución. En la Iglesia Universal era práctica propia del Jueves Santo, en la hispánica el Viernes.

 

SANTA CUARESMA

 

Cambiaron los tiempos y la comunidad se hizo consciente de que aunque no hubieran pecado de aquella manera que radicalmente excomulgaba, los otros malos comportamientos también debían purificarse, para gozar de limpieza espiritual y enriquecerse de la Gracia Pascual. De Cuaresma de pecadores, paso a ser el Tiempo de la Santa Cuaresma de todos los cristianos. Tal mejoramiento suponía el ejercicio de la abstinencia. Privarse de ciertos alimentos y diversiones y entregarse con más asiduidad e intensidad a la oración.

 

“FIESTAS DE LOS LOCOS

 

Desde épocas inmemoriales existían las “fiestas de los locos", días de juerga, placeres, alborotos y disfraces, de vestidos y de costumbres. En el cristianismo tales prácticas se habían introducido en los días posteriores a Navidad, residuos de ello son las inocentadas del 28 de diciembre, pero se desplazaron después a las jornadas anteriores a la Cuaresma.

Un buen estudio de este asunto lo encontrará el lector interesado en el libro del teólogo Harvey Cox “Las fiestas de locos” que en tiempos no demasiado lejanos, leímos todos los que de una u otra manera nos interesábamos por los orígenes y significado de ciertas costumbres. Para orientación de quien convenga, diré que fue el manual de iluminación posterior al asombro que nos causó el “Honest To God” del obispo anglicano John AT Robinson.

Si he derivado a estas disquisiciones no es por exagerado diletantismo, quisiera con estas menciones llamar la atención de la pérdida progresiva de los fundamentos de la religiosidad, que se expresan con la limosna, el ayuno y la oración. He de reconocer sinceramente que la primera práctica, la limosna, se ha potencializado y mejorado mediante las ONG que en aquel entonces no existían. Caritas y Manos Unidas, Intermon y muchas otras, son bulbos-raíces cristianas, que gozan de buena salud espiritual.

 

ILUSTRACIONES

 

Me resultaba difícil adornar este precipitado texto con ilustraciones apropiadas, he recurrido a viejos manuales que espero de alguna manera acierten. Advierto que la pintura mural es de una de las catacumbas romanas, por tanto anterior al siglo IV, el relieve de la Crucifixión es la representación más antigua del Calvario que existe en occidente, en la basílica de Santa Sabina, en el Aventino romano, donde el Papa cada año inicia litúrgicamente la Cuaresma, pertenece al siglo V, según leo, hasta hoy creía que correspondía al VI.

  Respecto al Carnaval no he querido buscar nada concreto. Si el hombre precisa gozar de diversión de cuando en cuando, y esto es lo que satisfacían las fiestas de los locos, los carnavales de hoy en día, de Rio, en Brasil y otros del mismo país, y los de Venecia, más que recreo espontaneo, suponen exhibición competitiva y gastos extraordinarios en vestidos, máscaras y antifaces. Tratar de relacionarlos con la Cuaresma, aunque las fechas vengan condicionadas por esta, es imposible.