NOCHE
DE LA NOSTALGIA
Todos los 24 de agosto, a
nivel nacional, se celebra la noche de la nostalgia.
La iniciativa de un
programa de radio se ha ido transformando en un evento popular de
características muy especiales.
Según dicen es la noche en
que más salen los uruguayos.
Todos, de una forma u otra
celebran esa noche de la nostalgia.
A medida va pasando el
tiempo (una elegante forma de decir nos vamos poniendo más entrados en años)
tenemos más razones para la nostalgia.
Nostalgia de aquellos
tiempos en que pasábamos rato tratando de dominar al balero.
Nostalgia del deslizarnos
calle abajo, por el cordón de la vereda, los días de lluvia.
Nostalgia de los barcos de
papel que se llevaba raudo el agua que corría por la calle los días de lluvia.
Nostalgia de las horas que
podíamos gastar intentando armar algún puzle.
Nostalgia del tiempo que
nos insumía poder mirar televisión en una de los pocos hogares que tenían
aquella maravilla.
Nostalgia del empeño que
poníamos en aprender el orden de los diversos avisos y su contenido.
Nostalgia de los radio
teatros de la radio.
Nostalgia de los tiempos en
que actuaba en los radio teatros de “Antena del Carmen”
Nostalgia de nuestros
padres en casa.
Nostalgia de todos mis
hermanos vivos y presentes.
Nostalgia de la puerta de
calle siempre abierta.
Nostalgia de ver pasar a
los muchachos del Oratorio rumbo a Cien Manzanas y tocando todos los timbres de
las casas.
Nostalgia del cine en algún
salón del colegio luego de la jornada de fútbol en su patio.
Nostalgia de los mates
tomados con el P. Bordoli a temprana hora de la
mañana. Allí nos reuníamos un grupo para terminar alguna tarea o para preparar
alguna cartelera del patio.
Nostalgia de las
exhibiciones de gimnasia que solíamos hacer los alumnos del liceo. Saltos,
pirámides y antorchas era algo que siempre estaba.
Nostalgia de los desfiles
de carrozas y el trabajo de elaboración que insumía horas y días de soldar
armazones, pegar papeles y pintar estructuras.
Nostalgia de los ratos de
pesca en el río.
Nostalgia de los
campamentos con los chicos de la Obra Don Bosco.
Nostalgia de los
campeonatos de voleibol y las excursiones por algún campeonato nacional.
Nostalgia, y más nostalgia
de un ayer que ya no volverá.
No se ha ido sino que se ha
quedado formando parte de vida pero, muy bien lo sé, no volverá a reiterarse.
Sin duda he cometido muchos
errores pero, también lo sé, he puesto lo mejor de mí en todo lo que he
realizado.
Quizás muchos de esos
errores los volvería a cometer y otros, estoy seguro, no los reiteraría jamás.
Es buena esta noche para
repasar y arrepentirme. Para repasar y reafirmar posiciones.
La nostalgia no es
solamente para añorar sino que, también, para aprender.
Es algo así como una
inmensa invitación a recordar y ello siempre es volver a pasar por el corazón
para revisar.
Estoy seguro que esta
nostalgia no tiene mucho que ver con lo que se celebra pero…..
Permítaseme vivir, a mi
manera, esta “Noche de la nostalgia”
Padre
Martin Ponce de Leon SDB