No existe el cristianismo “low cost”
El Papa sigue incidiendo, una y otra vez, en un aspecto que ya se ha convertido en
clave de su Pontificado: no hay un cristianismo a medias, un cristianismo que tome
por válidas algunas de las propuestas de la fe y deseche otras, como los
sacramentos o la moral, por considerar que no son tan importantes.
Es muy interesante esta decisión del Papa Francisco a reiterar, una y otra vez, que
en la fe es un "todo o nada". Porque con sus múltiples apelaciones, la última en un
tweet en su seguidísima cuenta, está silenciando esas voces que interpretaban sus
gestos de apertura y sencillez con otros inexistentes de "relajación de la fe".
No se trata de que este Papa, como todos los anteriores o todos los que están por
venir, decida rebajar más o menos los impositivos morales o piadosos. La Iglesia no
es imposición, sino aceptación del mensaje que nos legó Jesús a los hombres para
nuestra salvación.
Por eso, como escribía Francisco, "No existe un cristianismo "low-cost". Seguir a
Jesús implica ir contracorriente, renunciar al mal y al egoísmo". Y el que se suma,
si de verdad se enamora de Cristo, no podrá hacer otra cosa que ir contracorriente,
renunciar al mal y al egoísmo.
Jesús Domingo Martínez