Dime que te cuento y te diré que aprendes
Padre Marcelo Rivas Sánchez
www.diosbendice.org
Conócelo para que lo ames: ¡Jesucristo!
Muchos se llaman cristianos y muy pocos aman a Cristo. Bien decía
Gandhi “Yo creo en Cristo, pero no en los cristianos que no se perecen a
Cristo” Cierto y a la vez preocupante, pues somos muchos los que vamos
a la deriva, sin saber de Jesucristo. La información la podemos encontrar
en la Biblia y de forma muy especial en los cuatro evangelios, que se han
quedado en las realidades de la comunidad de fe viva que él fundó y que
siguen en el día de hoy. Hablo de la Iglesia, aquella del afán de los
discípulos de Jesús.
Para conocerlo observemos algunos hechos históricos sobre
Jesús: Jesús bautizado por Juan el Bautista; era un Galileo que predicó y
curó enfermos; llamó a unos (12) y los hizo discípulos; su actividad la
realizó en Israel; luchó por purificar la idea de templo; fue crucificado
fuera de Jerusalén por las autoridades romanas; después de muerto sus
seguidores siguieron formando un grupo. Datos bien históricos que nadie
niega. Además, los datos evangélicos son sensatos y relacionados con
los datos demostrables. Y, sin duda, es la tradición de la Iglesia, en la que
estos escritos nacieron, la que nos da garantías de su fiabilidad y la que
nos dice cómo interpretarlos.
“¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Porque vimos
su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle” (Mt 2,2) Los magos
son unos gentiles, que no pertenecen al pueblo de Israel: descubren la
revelación de Dios a través de su estudio y sus conocimientos humanos
(las estrellas), pero no llegan a la plenitud de la verdad más que a través
de las Escrituras de Israel.
Jesús nace un 25 de diciembre, dato que viene del año 274, ya que
en Roma se celebraba el día del nacimiento del sol invicto, la victoria de la
luz sobre la noche más larga del año. Pero la mejor explicación está en
hacerla depender de la fecha de su encarnación, que se relaciona a su vez
con la de su muerte. Esta idea está bien plasmada en el arte cristiano
pintando la Anunciación de la Virgen al niño Jesús descendiendo del
cielo con una cruz. El Cardenal Ratzinger, hoy Papa Emérito, dice: “Lo
más decisivo fue la relación existente entre la creación y la cruz, entre la
creación y la concepci￳n de Cristo”
Su mamá, la Virgen María lo concibió sin intervención de varón. Las
palabras del Ángel Gabriel a San José. “lo concebido en ella viene del
Espíritu santo” (Mt 1,20) y ante la pregunta de María: “¿C￳mo será eso
pues no conozco var￳n?” obtiene por respuesta “El Espíritu Santo vendrá
sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra...” (Lc. 1,34-35) y
la otra prueba es que Jesús desde la cruz le encomienda a Juan el cuido
de su mamá y esto nos dice que no tenía otros hijos. Lo de otros
hermanos se explica porque ese término en hebreo significa parientes
próximos. Además, para Dios nada hay imposible (Lc 1,37) Y José es su
real esposo, después de haber entendido la acción de Dios en la Virgen.
Quisieron matar al niño Jesús que había nacido en Belén (Mt 2,1 y
Lc 2,4.15) Inicia su ministerio público a los 30 años (Lc 3,23) después de
haber desarrollado el oficio de artesano en Nazaret (Mc 6,3) Luego
escogió a un grupo de doce que los llam￳ “Doce Ap￳stoles” para
instaurar el Reino de Dios. Testigos de sus palabras de sus obras y de su
resurrección.
Jesús predicó con vehemencia la conversión y no tanto los
sacrificios. «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar;
convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1,15) Cambio profundo del
corazón.
Los evangelistas divulgan la predicación de los Apóstoles, y que
los evangelistas fueron Apóstoles o varones apostólicos (cfr Dei Verbum,
n. 19) Mateo, Juan, Lucas y Marcos. De estos, los dos primeros figuran en
las listas de los doce Apóstoles (Mt 10,2-4 y paralelos) y los otros dos
figuran como discípulos de San Pablo y San Pedro, respectivamente. En
el fondo es que los evangelios transmiten fielmente lo que Jesús Hijo de
Dios, viviendo entre los hombres, hizo y ense￱￳” (Concilio Vaticano II,
Constitución Dogmática Dei Verbum, n. 19)
Detengamos aquí nuestro encuentro con Jesucristo y les invito a
abrir la Biblia y desde Evangelista Marcos, para mí escritor fino y
animoso, sigamos descubriendo la fascinante vida del Señor de Cristo
Jesús.
mrivassnchez@gmail.com
@padrerivas