La JMJ y el cambio de la historia
La presencia del Papa Francisco en Brasil con motivo de la Jornada Mundial de la
Juventud se convirtió en un potente foco de atención durante aquellos días. Como
dice la teología clásica, allí donde está el Papa está la Iglesia. En un mundo
necesitado de palabras verdaderas, de gestos coherentes que rezumen esperanza,
en medio del continente también llamado de la esperanza, el Papa Francisco ofreció
las claves del auténtico cambio profundo de la historia, que necesariamente debe
pasar por el cambio del corazón y de la mente de las personas.
El Papa estuvo acompañado por los jóvenes de todo el mundo y eso ofrece una
singular imagen colorista de la naturaleza y misión de la Iglesia. La juventud se
caracteriza por su facilidad para descubrir dónde está lo verdadero y dónde lo falso.
Con este motivo, el arzobispo de Madrid ha recordado que han sido muchas las
generaciones de jóvenes que han sufrido la sugestión de propuestas utópicas
irrealizables que no respondían a sus ansias de verdad, de bien y de amor al
hombre. Por el contrario en la JMJ somos testigos del encuentro de muchos jóvenes
con Cristo y de su descubrimiento de la Iglesia. Debemos observar qué tipo de
humanidad sale de esta experiencia, llena de alegría, de convivencia fraterna y
disponibilidad para el servicio.
Jesús Domingo Martínez