Dime que te cuento y te diré que aprendes
Vayan a decir que el Reino de los cielos está cerca.
Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, echen demonios.
Lo que han recibido gratis, denlo gratis.
Mateo 10,7
¿Valdrá la pena servir…?
Señor Dios, llamas al sacerdocio y en el Ministerio nos brindas tu protección y
amor, pero también, desde el bautismo, llamas a todos a esa entrega generosa en el bien
de los hermanos. Permite que la alegría en tu servicio sea la norma para un sano
cristianismo en tu gracia y amor.
Viendo hoy a San Benito de Nursia, Abad y Patrono de Europa que con su lema
"Ora y Labora" (Orar y trabajar) que llevó empuñando el arado y la cruz, me hace pensar,
que a pesar de las mil riquezas, la mayor es servir a Dios. Y ese servicio lo llevan con
alegría sacerdotes, y de forma especial, los que hacen sus apostolados en lugares
alejados y muy difíciles. Sacerdotes que han dejado sus familias, sus aspiraciones
humanas para escribir notas dentro de una gran orquesta llamada diócesis o comunidad
religiosa. Y también muchos laicos comprometidos con el quehacer de Dios entre los
hermanos.
Vivimos momentos muy comercializados, materialistas y con fines lucrativos donde
se pierde el servicio, la solidaridad y hay una voz expansiva al desprecio por todo lo que
es caridad y entrega. Bien lo que hacía san Benito al unir el trabajo a la oración y la
oración al trabajo. No solamente era ganar y ganar. Era colocar a Dios para saber que no
estamos solos y hay otros que necesitan del otro.
Hoy hay muy pocas vocaciones sacerdotales, religiosas (Estado Sucre) donde el
factor económico está por encima de todo. Y a muchos laicos les cuesta demasiado
desarrollar su apostolado en una sociedad decadente de los valores espirituales. Vuelve
el cuánto hay para eso. Se busca con afán lo material sobre lo espiritual. Todo es
derroche y observen la cantidad de negocios y comercios donde grandes consorcios
invierten para un mayor consumo dejando a un lado el sentido profundo de la vida.
Desde cuándo no se construye un templo. Un liceo, un centro hospitalario. Todo
ha ido en función del consumo y muy poco, por no decir nada, en favor de la vida
humana. Estamos viviendo sin comprender que el sentido de la vida es más grande que lo
material y pasajero. Sin olvidar la cantidad exagerada de licorerías y centros de juegos.
Ante esto, en este día se nos presenta Mateo 10,7-15 que nos dice lo que han
recibido gratos, denlo gratis. Mensaje que es parte del envío que hace Jesús a los
discípulos. Jesús quiere enseñarles cómo se debe realizar la misión. El objetivo de esta
misión es revelar la presencia del Reino. “Vayan y anuncien” Jesús sabe que el reino ya
está entre nosotros para ello hay que recibir a los excluidos: enfermos, viudas, tristes,
endemoniados… Aquellos que de verdad necesitan. Esta acción no requiere de ninguna
prenda, carnet político, ni siquiera religión. Pero sí confiar de la hospitalidad de la gente,
es decir, del agradecimiento. Un agradecimiento que es el sustento del trabajador que se
convierte en lo hermoso del compartir.
Sin despreciar a nadie y llegando a todos se construye la verdadera Iglesia. La
Iglesia de aquella primera comunidad que se reunían con miedo, pero compartían la
palabra, el pan y se ayudaban en las necesidades cotidianas. Por eso se anunciaba el
Reino donde la fraternidad y el compartir era la Buena Nueva del Evangelio.
Entonces, al final de nuestras vidas seremos juzgados en esa fraternidad en un
Dios que es Padre y nos hace hermanos a todos. Pues en Jesús estaba la mejor forma de
vida en un compartir que se hace llave para abrir la eternidad.
Mientras estemos con vida que no se nos olvide: “Les aseguro que el día del juicio
les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo” Mateo 7,15
@padrerivas