Dime que te cuento y te diré que aprendes
Padre Marcelo Rivas Sánchez
¿Estaremos delante de otra torre de Babel?
Sin ser negativo y mucho menos ave de mal agüero, me gustaría
reflexionar sobre aquel pasaje de Génesis 11,1-9…
Después dijeron:
Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. Así nos haremos
famosos, y no nos dispersaremos por todo el mundo. Yahvé bajó para ver la ciudad
y la torre que los hombres estaban levantando… Pues bien, bajemos y
confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los
otros…
¿Qué es Babel? Es la manera como los hombres quieren dejar a un
lado a Dios para hacerse, a solas, su propio lugar. Quieren llegar al cielo,
abrir sus puertas y ocupar el lugar de Dios. Y allí sucede algo extraño y
maravilloso. Mientras los hombres estaban trabajando juntos para construir
la torre, improvisamente se dieron cuenta de que estaban construyendo
unos contra otros. Mientras intentaban ser como Dios, corrían el peligro de
ya no ser ni siquiera hombres, pues no se entendían.
Se que las comparaciones son odiosas, pero para hacerme entender
las utilizo. Eso está pasando en nuestra comunidad del Municipio Mejía.
Vivimos en una gran confusión. Problemas con el agua, divididos, todo es
politiquería, se confunde la amistad con el amiguismo y hay que apoyar lo
político a cómo de lugar, si piensas diferente eres un enemigo del gobierno,
todo es un problema, nada surge, todo va en retroceso… Es una confusión,
pues todos a la defensiva. Las buenas ideas se fueron y no han regresado.
Cada día de mal en peor.
En la actualidad se nota el cansancio de las autoridades. Se descubre
un gran vacío de liderazgo y creen componer la situación trayendo licor,
música, el mal llamado “pan y circo” a una comunidad que no necesita de
eso, sino que requiere de obras que unan, sanen y reconstruyan las
relaciones entre sus habitantes.
Aprovechar a San Antonio de Padua para la borrachera y el desorden
en las miles peleas callejeras no será nunca la solución. Aquí se desarrolla la
torre de Babel donde nadie se pone de acuerdo, a nadie se le escucha y lo
decidido es puro manejo en intereses que no benefician a nadie.
Hubiésemos querido un llamado a la sociedad civil y representativa para
dialogar. Desde nosotros, desde el mes de abril lo iniciamos, pero no hubo
respuesta.
Queríamos hablar para rescatar las tradiciones. Tradiciones en
aquellos juegos de cuando éramos niños; despertar lo folclórico para revivir
momentos de cultura y recogimiento; asistir a una gala de poesía, concursos
de pintura con artistas que hagan sentir la venezolanidad y lo sucrense. Pero
eso no trae, pareciera, ganancias que satisfagan a los comensales de las
eternas borracheras. Entonces, todo se ha quedado en un vender las fiestas
al que pague más y les resuelva su irresponsabilidad.
Valdría la pena mirar de verdad y de corazón. Saber que no lo estamos
haciendo bien y que el tiempo de entregar los frutos se acerca o ya ha
llegado a su final. Claro, no hemos comprendido la grandeza de tener a un
santo como Antonio de Padua que nos invita a caminar según el Espíritu de
Dios sin buscar simples deseos de la carne. Bien explicado por San Pablo
que nos dice que nuestra vida personal está marcada por un conflicto
interior, por una división, entre los impulsos que provienen de la carne y los
que proceden del Espíritu; y nosotros no podemos seguirlos todos. Ya que
darle a “tu cuerpo alegría macarena” no es tan provechoso y menos en
tiempos tan duros y difíciles por las cuales estamos pasando.
Babel quiere el desorden. Babel quiere que no nos entendamos y
crezca el egoísmo, la envidia, la violencia, la enemistad, discordia, celos, que
en definitiva nunca nos dejarán vivir de modo verdaderamente humano y
cristiano, en el amor.
Amigos es el tiempo de la reflexión. No hay que esperar ninguna
desgracia para unirnos. Es el momento de las grandes bendiciones. Además,
todo lo que sube baja, no nos perdamos en más oscuridad encendamos una
luz que se llama unidad y esto, va más allá de cualquier situación política y
de cualquier color.
Lo que no hagamos nosotros, nadie lo podrá realizar.
mrivassnchez@gmail.cm
@padrerivas