No es una “clonación terapéutica”
Justo Aznar, ha asegurado que la “clonaci￳n terapéutica” anunciada por
científicos de la Universidad de Oreg￳n, (EEUU) “supone un indudable
avance técnico, pero que éticamente merece una valoración negativa, pues
para obtener las células madre embrionarias de esos embriones clonados
hay que destruirlos, lo que éticamente no es admisible”.
El mismo profesor ha denunciado además la “manipulaci￳n semántica que
se utiliza para vender mejor esta técnica”, pues el término “clonaci￳n
terapéutica”, no parece apropiado, ya que la aplicaci￳n clínica que pueda
darse a este descubrimiento “es por hoy aún lejana e incierta”. En realidad
debería llamarse a esta técnica “clonaci￳n experimental, pues se clonan
estos embriones para experimentar con ellos”. Aznar también ha a￱adido
que “todas las dificultades éticas en que incurre este proceso podrían
evitarse usando células IPS (células adultas reprogramadas)”, pues las
posibilidades de utilización de éstas son muy similares a las de las células
embrionarias que podrían derivarse de los embriones clonados.
El investigador valenciano ha asegurado que “para obtener las líneas
celulares de la llamada “clonaci￳n terapéutica” hay que partir de un embri￳n
humano de cinco o seis días, que tiene la misma dignidad como ser humano
que un adulto, y que hay que destruir”. Personalmente, no soy experto, no
me atrevo a mejorar estas argumentaciones y acepto que no se trata de
una “clonaci￳n terapéutica”.
Jesús Domingo Martínez